El fuera de juego de Espí me ha retrotraído a aquel partido contra el Sevilla en el que le hicieron penalti a Benzema y el VAR rebobinó hasta la época de los Austrias y acabó siendo penalti de Militao.
🔥June 21, 1977. Elvis Presley was in catastrophic physical decline, filmed by CBS cameras in Rapid City, South Dakota, just six weeks before his death. 🎹💔
Backstage, musicians and the television crew quietly worried he didn't have the stamina to make it through the concert. When he sat down at the grand piano to sing "Unchained Melody," his longtime aide Charlie Hodge had to kneel beside him on the floor just to steady the microphone.
Then Elvis built into the climax.
Stripping away the Vegas showmanship, he reached deep into his chest voice and delivered an effortless, operatic high note that stunned everyone in the arena. You can see the exhaustion in his face, but his vocal instrument remained completely untouchable until the very end. It wasn't just a concert routine—it was an artist pouring the last reserve of his life directly into the song.
Does any live television vocal match the raw emotional weight of this final performance?
Les contaré una anécdota: una vez mi suegra chocó contra una camioneta Audi del año. Ella no tenía seguro y el deducible llegaba a los 5 mil dólares.
En ese entonces teníamos problemas económicos y nosotros no podíamos cubrir ni un peso. Yo pedí ayuda a mis amigas y solo encontré pretextos y cobro de intereses; solo una me dijo "te apoyo con tanto".
Mientras tanto, mi esposo solo dijo "deja le digo a la banda de inadaptados". En media hora sus amigos juntaron la lana y ninguno le cobró extra por el préstamo.
Tal vez no salgan cada fin de semana o cada vez que se hablan se digan incluso de lo que se van a morir, pero la amistad entre hombres es otra cosa.
Es que es muy loco. Se fue de vacaciones 30 días, alabando a Marruecos, y compartiendo vídeos con recomendaciones musicales.
Un presidente de Gobierno. Y todavía quedan cuatro bobos a los que les parece responsable.
Dejo de lado la corrupción sistémica, las cloacas, etc.
Existe el hormigón armado, el tungsteno, el kevlar, el acero toledano, la primera piedra del acueducto de Segovia. Y luego está el material del que está hecha la jeta de este hombre.
El PSOE ha demostrado que, ante un ataque a España, se pone de parte del enemigo. Es un partido invalidado no ya para seguir gobernando sino para seguir existiendo como partido político en España. Esto es más grave que cualquier caso de corrupción.
Invaden Ceuta el día 30.
El día 1 el presidente graba vídeos de recomendaciones de música.
Se va 30 días de vacaciones y dice que tiene derecho a ello.
Y en el día 31, le echa la culpa a Rusia y a la ultraderecha.
Imagina tener tan poco amor propio como para creértelo.
Vinicius Jr marca y asiste pero mantiene un gesto serio, de preocupación, de no saber qué se va a encontrar en casa cuando llegue: un baby shower, un tuppersex no normativo, una timba de póker apostando órganos vitales o todas las respuestas anteriores son correctas.
Dolly Parton casi chocó su automóvil la primera vez que escuchó a Whitney Houston cantar “I Will Always Love You”.
La canción había nacido casi 20 años antes, cuando Dolly decidió separarse profesionalmente de Porter Wagoner, el hombre que había impulsado su carrera.
Como él se negaba a dejarla marchar, ella escribió una despedida y se la cantó.
Porter terminó llorando.
Tiempo después, Elvis Presley quiso grabarla. Para Dolly era un sueño, hasta que su representante le exigió entregar la mitad de los derechos de autor. Aunque necesitaba el dinero, se negó.
Aquella decisión cambió su vida.
En 1992, Kevin Costner eligió la canción para “The Bodyguard” y Whitney Houston la convirtió en un fenómeno mundial. Dolly escuchó la versión por primera vez mientras conducía y tuvo que detenerse: estaba tan emocionada que temió sufrir un accidente.
“Tomó mi pequeña canción y la convirtió en algo enorme”, recordaría después.
La versión le generó cerca de 10 millones de dólares en regalías. Dolly invirtió parte de ese dinero en un complejo de oficinas situado en un barrio históricamente afroamericano de Nashville.
Lo llamó «la casa que Whitney construyó».
Dolly escribió la canción. Whitney la hizo volar. Y entre las dos crearon una despedida que el mundo nunca pudo olvidar.
Ahora las dos nos han dejado, pero juntas hicieron que una canción de despedida se volviera eterna.
Nuestra generación ha llegado a la edad en la que empieza a comprar su propia infancia.
Antes la nostalgia miraba a los 50, los 60 o los 70. Ahora los objetos de deseo empiezan a parecerse a las cosas que llevábamos cuando teníamos quince años.
Adidas lo ha entendido perfectamente.
No nos está vendiendo simplemente un chándal morado del Real Madrid.
Nos está vendiendo la idea romantizada de un mundo que recordamos mejor, la sensación de que es 2001, estamos viendo a Zidane y todavía nos queda toda la vida por delante.