Este trabajo me ha hecho comprender que una persona en situación de vulnerabilidad no es solo alguien que pide unas monedas. Es por esto, que ante esta situación, en lugar de juzgar, deberíamos preguntarnos qué circunstancias y políticas sociales han contribuido a ello.
Estamos acostumbrados a ver a personas pidiendo dinero en las calles y no nos preguntamos por qué ocurre. Todo esto está relacionado con la política de vivienda, el empleo y la capacidad de las instituciones para responder a las necesidades de la población.