Me parece increíble la facilidad con la que algunos hablan del trabajo docente sin conocerlo. Vamos a desmontar unas cuantas afirmaciones.
📌 «Trabajan cuatro horas a la semana». FALSO. En Primaria, en Catalunya, tenemos una jornada laboral de 37,5 horas semanales: 23 lectivas, 7 complementarias en el centro y 7,5 para preparación y otras tareas.
📌 «Cobran 3.000 euros». No todos los docentes cobran lo mismo. Depende de la antigüedad, los complementos y el cuerpo docente. Y convendría distinguir entre salario bruto y neto.
📌 «Tienen tres meses de vacaciones». Confundir vacaciones escolares con vacaciones laborales demuestra un profundo desconocimiento. Julio también contempla formación y determinadas obligaciones profesionales.
¿Y sabe qué es lo que no se ve?
Preparar clases, corregir, atender familias, elaborar informes, adaptar materiales, coordinarse con especialistas, gestionar conflictos y atender las necesidades individuales de cada alumno. A eso hay que sumar las horas que muchos dedicamos fuera de nuestra jornada.
Y una última cosa: reducir horas lectivas no significa trabajar menos, sino disponer de más tiempo para preparar, coordinar y atender mejor al alumnado. Soy maestro de Primaria. Me encanta mi profesión, pero la vocación no significa renunciar a nuestros derechos laborales.
Antes de desprestigiar al profesorado, infórmese. Porque defender unas condiciones laborales dignas también es defender la calidad de la educación que reciben nuestros hijos.
#EducaciónPública #Docentes
¿Y quién asumirá los gastos que hoy cubren las cuotas de las familias? Las colonias no son vacaciones para los docentes. Son cinco días y noches asumiendo la responsabilidad de 25 niños. Todos queremos salidas escolares, pero no a cualquier precio. La solución debe darla Educació, no exigirse siempre al profesorado.
Reivindicacions necessàries i legítimes. Com a docent, hi afegiria la reducció de ràtios, més personal especialitzat, recursos reals per a l’escola inclusiva i menys burocràcia.
Defensar unes condicions laborals dignes no és demanar privilegis. És defensar també la qualitat dels serveis públics.
#11N
Doncs si les famílies volen acompanyar-los, endavant! Així podran comprovar en primera persona què significa estar 24 hores al dia, durant 5 dies, a càrrec de 25 infants. Perquè una cosa és opinar des de fora i una altra és assumir aquesta responsabilitat sense desconnectar ni un moment. Potser així es valoraria més la feina dels docents.
@democracia21_ Aquest dissabte 7 de novembre hi seré!
Amb moltes ganes de compartir idees, escoltar propostes i parlar dels reptes que tenim al davant.
Ens veiem a Barcelona! 💛
Us esperem el dissabte 7 de novembre a Barcelona!
¡Te esperamos el sábado, 7 de noviembre en Barcelona!
Enllaç de l’esdeveniment / Enlace del evento: https://t.co/GfFPXCQZt4
Ayer los docentes volvimos a movilizarnos en Cataluña. No pedimos privilegios. Pedimos recursos para enseñar y atender a todo el alumnado. La inclusión no puede quedarse en un discurso político. Y os pregunto, docentes y familias: ¿qué cambiaríais primero de nuestro sistema educativo?
#educacion #Catalunya #Espana #docentes
Publica el hilo completo, no solo lo que te interesa. Te he respondido punto por punto y con argumentos. Primero me dijiste que debería haber estudiado otra cosa, sin conocer siquiera mis carreras ni mis másteres. Después confundiste reivindicar derechos laborales con llorar y pretendiste conocer la realidad de las aulas porque tienes familiares docentes. Con cada intervención, tus argumentos quedaban más en evidencia.
Y ahora me acusas de silenciarte porque supuestamente me he quedado sin argumentos. Lo más curioso es que quien ha terminado silenciándome y bloqueándome has sido tú. Bastante contradictorio, ¿no?
Quizá el problema no es que yo me haya quedado sin argumentos, sino que tú no has sabido rebatirlos. Defender unas condiciones laborales dignas no es llorar. Y discrepar exige argumentos, no descalificaciones.
Al final, tus propias contradicciones hablan por sí solas.
Tener familiares docentes no significa conocer la realidad de las aulas. Confundes reivindicar derechos laborales con llorar, y eso demuestra tu desconocimiento. No cuestiono tus estudios, cuestiono tus argumentos. La educación se demuestra también con respeto, algo que parece que te falta.
@Sergio_Xxa6@Alex10588524823@CogedTuppers Sigues en bucle. Fuiste tú quien me dijo que debería haber estudiado otra cosa en lugar de Magisterio. Y sobre dar ejemplo, ya lo estoy haciendo: intento educarte a ti, que demuestras una ignorancia absoluta sobre la profesión docente.
Primero, tener estudios no significa creerse superior a nadie. Segundo, ¿acaso conoces mi horario, mis horas lectivas o lo que estoy haciendo hoy? ¿O simplemente hablas por hablar? No tengo que justificarte dónde estoy ni qué hago. Cuestionar mi profesionalidad desde la ignorancia dice mucho más de ti que de mí.
Estás en tu derecho de opinar, pero confundes una mejora salarial con un regalo. Los docentes no pedimos que nos den nada: exigimos condiciones dignas y recursos para educar. Y recuerda que la educación pública también beneficia a quienes no tienen hijos. No es un gasto, es una inversión en el futuro de todos.
Reducir la docencia a “manejar niños y repetir materias” demuestra un profundo desconocimiento de lo que ocurre en un aula. Enseñar implica atender la diversidad, detectar dificultades, adaptar metodologías y responder a las necesidades de cada alumno.
Además, no siempre impartimos los mismos cursos ni tenemos los mismos grupos. Cada año es un mundo diferente, con nuevos retos y realidades.
Comparar profesiones para menospreciar unas frente a otras es un error. Todas merecen respeto. Y recuerda algo: sin docentes, tampoco habría médicos, ingenieros, arquitectos ni científicos.
No pedimos aplausos ni reconocimientos especiales. Exigimos respeto, recursos y condiciones laborales dignas para poder enseñar como nuestros alumnos merecen.
Me dedico a la docencia porque quiero y por vocación. Tengo tres carreras universitarias, un posgrado, dos másteres y hablo seis idiomas. Si estoy en un aula, es porque amo enseñar, no por falta de alternativas.
Pero una cosa es tener vocación y otra muy distinta es aceptar unas condiciones laborales pésimas, sin recursos ni medios suficientes. La vocación no justifica la precariedad ni debe servir de excusa para exigirnos cada vez más y ofrecernos cada vez menos.
@InsMadrid214038@CogedTuppers Antes de cuestionar lo que preparamos los docentes, podrías empezar por revisar cómo escribes. Unas comas y algo de puntuación no te vendrían mal.Tu comentario es un buen ejemplo de por qué la educación sigue siendo tan necesaria.
Lo preocupante no es que desconozcas la complejidad de la docencia, sino la seguridad con la que desprestigias una profesión que evidentemente no conoces. Gestionar un aula con 25 alumnos, atender necesidades educativas diversas, adaptar aprendizajes, resolver conflictos y asumir la responsabilidad de tantos menores no es precisamente un trabajo sencillo. Confundes horas lectivas con jornada laboral y vacaciones escolares con vacaciones docentes.
Y una pregunta: ¿por qué para defender el sueldo de un ingeniero o arquitecto necesitas menospreciar el de un maestro?
No pedimos cobrar más que nadie. Exigimos que se reconozca nuestro trabajo y nuestra responsabilidad.
Sin educación, tampoco habría ingenieros ni arquitectos.
@nocompetencial Les colònies no són obligatòries per al professorat, i assumir una responsabilitat tan gran, vetllant pel benestar i la seguretat dels infants les 24 hores del dia, per només 50 €, no és just. La vocació docent no pot justificar-ho tot.
Confundes horas lectivas con horas trabajadas. Existe un trabajo invisible docente: preparar clases, corregir, atender familias, adaptar materiales, coordinar apoyos y hacer informes. Reducir horas lectivas no es trabajar menos. Y cobrar más que el SMI no nos quita el derecho a exigir mejoras.