#EnDirecto | El Papa León XIV lanza un mensaje a los abuelos y la "soledad": "Nunca deberían quedarse solos. Cuidar y acompañar a los abuelos en su vejez. No permitamos que la soledad y el abandono se normalice en la vida de los adultos mayores"
Si el papa hubiera venido a Andalucía tendríamos en la Cartuja:
- Al Cachorro (por su viaje a Roma)
- Un concierto de Rosario de Cádiz, la banda de la Puebla y Arahal
- Al coro rociero de la hermandad de Almonte
- A María del Monte
Pero le tenéis miedo al éxito.
Pasarás a la historia como el que perdió dos veces con ese que dices. Ni toda la ayuda obscena que muchos te están prestando te va a servir de nada, inútil.
Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
Hoy muchos han recibido una cura de humildad. Nadie más es capaz de congregar a tanta gente sin un solo altercado, ni un solo destrozo.
Gracias por esta muestra de fe y civismo. Se puede construir una sociedad mejor desde el respeto, apartando a los que polarizan.
el viernes falleció mi abuela, hoy ha sido su funeral
ha sido la matriarca de una familia de 6 hijos, 17 nietos y por ahora 7 bisnietos
el momento más emotivo ha sido cuando el cura ha recordado que todos los que estábamos allí éramos el reflejo del sí al matrimonio
de como éramos la consecuencia de la vocación de amor y elección consciente que hicieron nuestros abuelos
sin ser yo religioso, por fin he entendido la fe, el amor y el matrimonio
¿Por qué la Reina Letizia va de blanco con el Papa?
No es un capricho: es el Privilegio del Blanco, una tradición vaticana que permite a las reinas consortes de monarquías católicas vestir de blanco en audiencias con el Santo Padre.
El protocolo habitual exige negro a las demás mujeres, pero a ellas se les concede este honor como reconocimiento a las casas reales que permanecieron fieles a la Iglesia Católica.
Simboliza pureza, distinción y la estrecha relación histórica entre la Corona y el Vaticano.
España, como baluarte del catolicismo desde los Reyes Católicos, lo tiene desde hace siglos.
Lo bueno de que hayan pasado Semana Santa, Feria y Rocío es que el ojo fiscalizador andalufóbico se relaja. Llegarán encierros, tamborradas,tomatinas, hogueras... Y todo será puridad y tradición, algarabía y decoro. Anda, irse un poquito a tomar por culo.
@harryelsocio Lo de la Virgen va más allá, mucho más allá, d pegarse unos días de fiesta. Creo que hay que estar allí, para saber lo q es, una parada del camino, ir el día antes, ver a la Virgen en la calle. Te lo recomiendo. Que hay mucha gente que irá por fiesta única y exclusivamente si,
Lo que la pobre Beatriz confunde es su rechazo con un juicio sobre el rito, cuando su rechazo es solo un dato sobre ella misma.
Soy catalán y vivo en Andalucía, buena parte del tiempo perdido en la nada del enorme término de Almonte. Soy historiador de la Antigüedad y antropólogo.
Lo primero que se aprende en este oficio es a separar dos cosas que la gente confunde sin parar: la sensación que algo te produce y lo que ese algo significa. Podemos estar en las antípodas sin desdén porque no es una contradicción que tengamos que resolver.
Lo que desde fuera parece caos, violencia y descontrol es en realidad un mecanismo altísimamente estructurado para producir solidaridad social a través del cuerpo y la emoción. La gente no se agolpa a pesar del rito; el agolpamiento es el rito. Lo que el espectador moderno —higiénico, individualista, alérgico al contacto y a la pérdida de autonomía corporal en una masa— lee como barbarie es precisamente la dimensión encarnada de la religión, esa que Occidente lleva siglos intentando domesticar y volver decorosa.
El salto de la reja es el ejemplo de manual de la efervescencia colectiva de Durkheim. El salto es un acto ritual de posesión y pertenencia. Una vez al año, el pueblo de Almonte reclama físicamente a su Virgen de manos de todos los demás —de las hermandades filiales, de los forasteros, de España entera— y afirma un pacto: Ella es nuestra.
Yo no puedo tocar a la virgen aunque tenga tierra en Almonte. Al menos no sin permiso. La "apropiación de los almonteños" es, vista por dentro, lo más coherente del asunto. No es una corrupción del rito: es su gramática.
La contestación, el forcejeo, el monopolio que indigna a los de fuera son la forma misma en que se dramatiza ese vínculo. Turner lo llamaría communitas en estado liminal; la romería suspende la estructura social ordinaria, y el salto es el instante incandescente de esa suspensión.
Y aquí está la gran paradoja del catolicismo popular, que es lo que de verdad escandaliza al laico ilustrado sin que sepa nombrarlo: la Blanca Paloma no es "la Virgen" en abstracto. Es una entidad local, de marisma, de Almonte. Lo cósmico hecho parroquial que organiza @hdadmatrizrocio sin poder gestionar del todo porque siempre le va a superar.
Esa reducción de lo universal a lo propio es exactamente lo que el universalismo urbano no tolera, porque lo vive como provincianismo, pero es uno de los mecanismos más antiguos y eficaces que tiene el ser humano para habitar el mundo.
Buena parte de ese horror progresista hacia la religiosidad popular andaluza no es tan nuevo ni tan crítico como cree: recicla un viejo prejuicio —el de la España "culta" mirando por encima del hombro a lo cañí, a la España profunda, a Andalucía como folclore vergonzante—. Es la visión de la metrópoli sobre la colonia, que dura más de tres mil años.
Ese clasismo y ese desprecio territorial no es de izquierdas, Beatriz, así que mejor vigila tus incoherencias.
Yo vivo en ese umbral, pero por la parte de fuera. Mi finca está en esa misma franja de transición entre marisma y monte mediterráneo donde lleva milenios produciéndose lo sagrado. Los santuarios en los bordes del agua, en las zonas liminales entre lo seco y lo húmedo, las divinidades femeninas en el límite de las marismas. Eso no nace en el XIII con la ermita. Es un patrón larguísimo, el mismo que rastreas desde el Calcolítico y lo tartésico. El impulso de sacralizar ese umbral concreto es viejísimo. Quien se ríe del Rocío se ríe de algo mucho más antiguo y más humano de lo que sospecha.
Estuve el sábado en el Rocío abrumado, impresionado y desbordado, acogido por la gente de Almonte y por quienes llegan desde fuera, igual que se hacía en lo que ahora es el dolmen de Soto en Trigueros o en la Valencina del Calcolítico.
El Rocío es un hub, un inmenso lugar de encuentro que funciona igual que cuando vivía la jovencita que fue enterrada en la tumba PP4 de Valencina, la dama del Marfil.
Yo nunca seré almonteño, ni siquiera andaluz, pero me parece estupendo que conviertan lo inmenso en lo local. Lo hacen de lo que tienen: de barro y de marisma, que es uno de los gestos más antiguos del ser humano. Sacralizar ese umbral exacto, el filo entre el agua y el monte, viene de muy lejos.
Nunca pediré permiso a los almonteños para tocar a la virgen y nunca saltaré la reja, pero los veo con absoluto respeto igual que piso su tierra con un respeto sagrado. Entre el fervor que no comparto y el desprecio que tenéis algunos, me quedo con mirar e intentar comprender. Es lo único que, como historiador, sé hacer de verdad.
Y es exactamente lo que tú harías, Beatriz, si tu izquierda fuese real y no puro clasismo estético.
La diferencia entre fanatismo y devoción es que en cualquier lugar del mundo una aglomeración semejante se saldaría con varios muertos y disturbios.
En el Rocío solo caen las lágrimas de los ojos de los peregrinos.
Y de los que odian que la gente tenga Fé.