A veces lo mejor que alguien puede hacer por nosotros es decepcionarnos. La decepción es lo único que nos quita las vendas de los ojos. Y aunque muy difícilmente, también las del corazón.
La pareja influye mucho en la vida de uno, por eso hay que estar con alguien que te impulse a ser mejor, que te motive a estudiar, a mejorar tu estado físico y mental, a crecer personalmente y laboralmente. Alguien que sea tu equipo y que sume, no que reste.
Cuando alguien fallece pasan años y creemos que lo hemos “superado”. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.