Han muerto, al menos, 67 personas en Ceuta, porque el rey criminal de Marruecos, Mohamed VI, las ha usado como carne de cañón y porque tiene a su gente en la tiranía y la miseria, pero también hay que recordar el expolio de occidental y oriental de África, que también está detrás de la pobreza que lleva a muchos a jugarse la vida, y las políticas antipersona de Europa, que llevan a que muchos la pierdan. Eso es lo primero.
Lo segundo: ya sabemos que es una operación de Marruecos EEUU e Israel para interferir en la democracia española y desestabilizar al gobierno de Sánchez, referente global del progresismo anti Trump y anti Netanyahu, por su postura sobre Palestina, Irán, la OTAN o sus lazos comerciales con China y Argelia.
Lo tercero: forma parte de la campaña de Trump para las elecciones de medio mandato y para influir en la política europea, forma parte de la campaña electoral y genocida de Netanyahu que tiene a España como principal opositor, y forma parte de la campaña global anti migración de la ultraderecha europea, con Meloni a la cabeza (acuciada por fachas aún más fachas que ella) a la que se ha unido una vez más la sumisa (y a menudo sionista) derecha europea, incluido por supuesto el PP, que vuelve a demostrar la falta de lealtad a su país y la soberanía española, atacando al agredido en lugar de atacar al agresor. Todos querían un escenario de caos que durase días, pero se han encontrado una devolución masiva y ordenada en pocas horas e imágenes de las fuerzas de seguridad ayudando a jóvenes y no matando como el ICE de Trump.
Lo cuarto: EEUU e Israel han invertido fondos y han prometido apoyo a Marruecos en su reivindicación ahistórica de Melilla y Ceuta, que son ciudades españolas desde los siglos XV y XVI, por conquista o unión de coronas, mucho antes del Marruecos actual. El derecho internacional no las considera colonias. Es el mismo caso que las Canarias. No es una demanda de las ciudades autónomas ni tiene ningún sentido la entrega a Marruecos, país que ocupa ilegalmente el Sáhara Occidental.
Y lo quinto (al hilo del anterior): es llamativo que Sánchez critique la deslealtad europea, pero no diga una palabra contra el sátrapa que le chantajea. Es el segundo chantaje migratorio de Mohamed VI a Sánchez. El primero, en mayo de 2021, como represalia por la acogida en España del líder saharaui, Brahim Gali, coincidió con el espionaje marroquí al presidente español y su gabinete, con la tecnología israelí de Pegasus. Un año después de eso, Sánchez reconoció por primera vez el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental. Todo hace pensar que el chantaje no es solo lo visible, también lo que no vemos. Tampoco ha dicho una palabra contra su homónimo, el rey de España, lo que puede estar relacionado con el espionaje marroquí, pero también con la vieja y putrefacta amistad de los Borbones con la tiranía alauita. En cualquiera de los casos, es una humillación del Presidente y del jefe del Estado ante el dictador de Marruecos.
Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas
Luces, psicodelia y un viaje directo a otra dimensión. Anoche no fue un concierto, fue una experiencia. ✨
Tame Impala en el #MovistarArena de Madrid.
📸 Manu Pasik
It’s fundamentally unorthodox that an ardent atheist socialist made the best adaptation of the book of Matthew that is so revelatory that even the official newspaper of Vatican City called it the best depiction of Christ ever filmed. Pasolini is one of the greats for good reason.