El principal problema de la gente que quiere hacerme daño es que me da exactamente igual. Es que me la suda todo tantísimo, que es imposible que me hagan daño. Es que YO soy el principal problema de la gente que quiere hacerme daño. MI FORMA DE SER es su principal obstáculo.
A veces, te rompen el corazón, y tienes que dar las gracias.
En ese momento quieres morirte, quieres desaparecer, quieres que todo sea una pesadilla, quieres que sea mentira. Pero esa decepción y esa desilusión, te llevan a un estado que, con el tiempo, es más sabio.