Imaginate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir su vida con alguien, hoy prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.
Tengo una regla inquebrantable: te doy el doble de lo que me das, pero te quito todo en el momento en el que me fallas. Mi paz es cara, y mi capacidad para irme y no mirar atrás es mi rasgo más fuerte.
Agradece, agradece todo, por tu casita, por tener ropa limpia, comida todos los días, por la naturaleza, por respirar, por tener manos y pies, por tu familia, por tu mascota, simplemente agradece, siempre agradece.