That strange, distorted opening was created by Kim Deal singing through a harmonica microphone, helping “Cannonball” sound unusual before the guitars even fully arrive. Produced by Mark Freegard and Kim Deal, the track mixed sudden volume changes, an instantly recognisable bassline and Deal’s deliberately off-centre songwriting. It became the breakout song from the Breeders’ 1993 album Last Splash, reaching No. 44 on the Billboard Hot 100 and No. 40 in the UK. The video, directed by Spike Jonze and Kim Gordon, became an MTV favourite, making this 120 Minutes performance especially fitting.
Aun cuando la caída del Muro de Berlín simbolizó el fracaso histórico del socialismo real y muchos interpretaron que el capitalismo había alcanzado un triunfo irreversible, la izquierda no desapareció, sino que mutó estratégicamente. Lejos de reconocer la superioridad del modelo de libre mercado en materia de innovación, generación de riqueza y bienestar material, adoptó un nuevo ropaje discursivo: ya no habla en términos de lucha de clases o colectivización, sino que se refugia en causas fragmentarias como el ambientalismo radical, las identidades de género o una retórica de justicia social que suele disfrazar políticas redistributivas ineficientes y dependientes del Estado.
Esa constante transformación le ha permitido sobrevivir y obtener victorias electorales, no porque ofrezca soluciones reales, sino porque apela a emociones, resentimientos y promesas imposibles de sostener en el tiempo. En este sentido, la persistencia de la izquierda en las democracias modernas no refleja la solidez de sus ideas, sino su habilidad para reinventar narrativas, mientras evade rendir cuentas por los fracasos de su historial económico y político.
“La calvicie llegó de manera todavía más elegante.
No la descubrí ante el espejo. De frente todo seguía siendo defendible con buena luz y cierta distancia diplomática.
La descubrí en la cámara de vigilancia de un cajero de La Caixa.
Mientras sacaba dinero, levanté la vista y vi en el monitor la coronilla de un señor calvo situado detrás de mí.
Me giré.
No había nadie.
Volví a mirar.
El señor seguía allí.
Era yo.”
https://t.co/wc0uC1nFir
Cómo es posible que España alcance tantos éxitos deportivos y, sin embargo, no consiga trasladar esa cultura del esfuerzo a la vida cotidiana. Por qué aceptamos en un estadio lo que rechazamos en una escuela, una universidad, una empresa o una Administración. Por qué comprendemos perfectamente qué hace falta para ganar un Mundial y parecemos olvidarlo cuando se trata de hacer un país más próspero, exigente y respetado...
https://t.co/p4bjXl0ZLU
La ciudadanía y el derecho de sufragio activo (el poder votar) son dos conceptos distintos. El primero determina quién pertenece a la nación política. El segundo, quién elige a sus dirigentes.
La distinción existe en todos los ordenamientos jurídicos, incluido el español. No se puede votar, aunque se sea ciudadano, si se es menor de cierta edad o si existe una declaración de incapacidad. Y los ciudadanos residentes fuera de España no pueden votar en las elecciones municipales, mientras que ciertos extranjeros residentes sí pueden hacerlo.
La idea detrás de esta distinción es la exigencia de cierta capacidad (por edad y psíquica) y de una vinculación efectiva con las decisiones públicas.
Muchas democracias, incluidas Noruega, Nueva Zelanda, Dinamarca e Islandia (a menudo las que encabezan las clasificaciones internacionales de calidad democrática), parten de esta idea para restringir de manera bastante estricta el voto de los no residentes y, a la vez, facilitar, en ciertas ocasiones, el voto de los residentes no nacionales.
España, en comparación, tiene una legislación increíblemente permisiva. Es, además, una legislación que entraña serios riesgos de manipulación. Como la Constitución no establece una circunscripción de extranjeros (como en Francia o Italia), los residentes en el extranjero pueden elegir la provincia en la que votar con casi total libertad.
Pero no es lo mismo votar en Soria que en Madrid: Soria está sobrerrepresentada, Madrid infrarrepresentada. Si me interesa maximizar mi influencia, debo solicitar la inscripción en Soria y convencer a mis amigos de que hagan lo mismo. Unos cuantos miles de votos pueden, así, cambiar dos o tres escaños. Recordemos que en 2023 unos pocos votos podrían haber hecho bailar seis escaños y dar a PP y Vox la mayoría absoluta (solo habrían necesitado cuatro, de llegar a acuerdos con UPN y CC).
La solución sencilla, que imita la práctica de otras democracias, es exigir un cierto nivel de arraigo para poder votar en las elecciones generales y autonómicas.
Un sistema generoso pero sensato podría ser el siguiente.
Primero, se puede votar de manera automática en las elecciones generales y autonómicas durante un número de años igual al mínimo entre 10 y los años de residencia previa en España. Es decir, si he residido 12 años en España, puedo votar durante 10, pero si he residido 6, solo durante 6. Este criterio otorga el derecho de voto a todos los españoles no residentes nacidos y educados en España, o que hayan pasado en el país una parte sustancial de su infancia: al cumplir los 18, ya han acumulado esos 10 años.
Segundo, una vez agotada esta primera etapa, se pueden solicitar extensiones (repetidas) de cinco años si se acredita un arraigo significativo ante la Junta Electoral Central. Podemos ser generosos con la definición de arraigo.
Una lista no exhaustiva de elementos de arraigo puede incluir:
1) Contar con familiares de primer y segundo grado ciudadanos y residentes en España.
2) Visitas sustanciales y repetidas a España que no impliquen residencia (por ejemplo, pasar cuatro semanas cada verano).
3) Relaciones laborales o económicas sustanciales. Por ejemplo, realizar trabajos con efecto directo en España (un socio de un bufete de abogados de Barcelona que dirige la oficina de París, pero cuya actividad tiene un componente muy importante en Cataluña) o mantener patrimonio o intereses económicos.
4) Participar activamente en la vida política de España. Por ejemplo, haber votado con regularidad en las elecciones anteriores durante el primer periodo.
5) Servicios a las administraciones públicas o a la sociedad civil en España. Por ejemplo, un antiguo secretario de Estado que ahora trabaja para un think tank en Bruselas, o un actor querido por el público que rueda muchas películas en España, pero reside en Hollywood por motivos profesionales.
Podemos discutir los detalles de cuántos de estos elementos de arraigo necesitamos (¿uno de los cinco?, ¿tres de los cinco?) y qué hacer con las residencias repetidas en el extranjero (hago el doctorado en el Reino Unido, vuelvo a España de postdoc, y luego me voy a Alemania de profesor).
Pero para mí, la mera necesidad de presentar un documento y pruebas fehacientes es ya la barrera que lograría el 90% de mi objetivo: va a votar quien de verdad tiene interés en hacerlo.
Insisto, esto solo es una propuesta y estoy encantado de escuchar otras posibilidades.
Today I'm publishing a new essay, Policy on the AI Exponential. AI is progressing extremely fast—much faster than the policy process was built to handle. The essay lays out where I think the technology is now, and the action needed to close the gap: https://t.co/Lh6PWae178
🤍 ESTO ES PURO DEPORTIVISMO 💙
✨ Esther, con 94 años, viajó de La Coruña a Valladolid con sus nietos para ver al @RCDeportivo hacer historia.
📹 @OscarG_Soto
Ayer recibí los dos informes de la UDEF sobre Zapatero, como me imagino le ha pasado a media España.
He hecho como Rufián el otro día y apenas he dormido leyendo todo por aclararme.
Como los medios sacan noticia por noticia para ganar clicks… he decidido ordenar las ideas y hacer un hilo completo sobre el caso.
El informe 1907 (186 páginas) reconstruye la estructura: quién es quién en la red, qué sociedades controlan, por dónde se mueve el dinero, dónde acaba y qué papel juega cada implicado. Es la radiografía societaria y financiera.
El informe 1908 (158 páginas) reconstruye la cronología: ordena por fecha los mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, llamadas y reuniones recuperados del móvil de Rodolfo Reyes y de los demás dispositivos intervenidos. Es el guion temporal del caso.
Uno te explica el cómo y el cuánto, el otro te explica el cuándo y el con quién.
Por eso, a lo largo del hilo, las capturas alternan entre los dos: cuando se cita un mensaje concreto (una frase, una hora, un día), la fuente es casi siempre el 1908; cuando se cita una conclusión policial, una titularidad societaria o un flujo de dinero, la fuente es el 1907.
Abrochaos los cinturones… que empezamos.🧵
Ben Franklin, 1746: "Do not squander Time; for that's the Stuff Life is made of." Jon Haidt @JonHaidt, 280 years later: "Treasure Your Attention... For you and your life, it is priceless." Lovely NYU Commencement address (which some students protested before they heard it). https://t.co/fwySMkjAs7
Este post de apoyo a @Jongonzlz está escrito y publicado conjuntamente con @JesusFerna7026.
El sistema público de pensiones contributivas en España se encuentra en una situación muy complicada.
El sistema actual ofrece a los cotizantes una rentabilidad real implícita anual del 3,63 %. Dado el crecimiento de los cotizantes y de la productividad en España, esta tasa está al menos dos puntos porcentuales por encima de la que garantiza la sostenibilidad del sistema a largo plazo. De manera más sencilla: el valor presente descontado de las pensiones contributivas es aproximadamente un 60 % mayor que el valor presente descontado de las cotizaciones. Los jubilados contributivos en España están recibiendo mucho más de lo que pagaron.
Esta rentabilidad excesiva ha generado un problema fundamental: un déficit del sistema contributivo de unos 61.000 millones de euros (el de verdad, no el de las cuentas del Gran Capitán que incluyen las transferencias del Estado) y que no deja de crecer. Este déficit genera presiones sobre las cuentas públicas que limitan la capacidad de las administraciones públicas para implementar muchas políticas necesarias, desde la educación hasta la infraestructura. Y desde el punto de vista de la equidad intergeneracional, esta rentabilidad excesiva nos ha colocado en la paradójica situación de que las personas de 65 a 85 años tienen la renta disponible más alta de todos los grupos de edad en España.
El sistema necesita una reforma profunda. Por ejemplo, es clave reintroducir un factor de sostenibilidad en el valor de las pensiones que considere el crecimiento de los cotizantes, la productividad y la esperanza de vida. Muchas economías avanzadas han introducido estos factores e incluso España avanzó en esa dirección hasta la reforma Escrivá de 2021-2023.
Jon González, @Jongonzlz, de manera casi solitaria, ha acometido una labor impagable de documentar esta situación (y otros temas clave de nuestra economía), y ha conseguido poner a la sociedad frente al espejo de la insostenibilidad de la situación actual.
Desgraciadamente, el sistema político no tiene ninguna gana de enfrentarse a este problema. La edad mediana del votante español está en torno a los 51 años. Uno de cada tres electores tiene 60 años o más; uno de cada cuatro ha cumplido 65 años. Si se suman a los 15 millones de inactivos en edad de votar los casi 3 millones de empleados públicos, el resultado es que más de la mitad del censo electoral residente en España vive de una transferencia o de una nómina pagada con impuestos. La aritmética básica de cualquier elección en España descansa, por tanto, sobre un electorado en el que la minoría la constituyen los asalariados del sector privado en edad activa. Pedir a un partido con vocación de gobierno que recorte la rentabilidad implícita de las pensiones contributivas es pedirle que confronte directamente a su votante mediano. Ningún sistema político hace eso voluntariamente y el español no es la excepción.
Por eso, en lugar de hablar de números, se busca descalificar al mensajero. Desafortunadamente, las narrativas maniqueas de buenos y malos—si eres bueno, prefieres pensiones altas; si no eres malo o estás a sueldo de los malos, tienen éxito en España porque nuestra conversación nacional se centra siempre en la “justicia” o la “moralidad” y nunca en los números.
Es normal: somos un país con poca tradición de análisis riguroso y, menos aún, de análisis basado en los números. “Mi abuela merece una pensión más alta” siempre es más fácil de explicar que “la rentabilidad real implícita del sistema está por encima de lo que nos podemos permitir”, y, además, le coloca a uno en el “lado bueno”: el de los que quieren dar más dinero, no menos, como los malvados economistas.
Pero lo realmente preocupante no es que se intente descalificar al mensajero en lugar de analizar sus argumentos. Lo que se busca es poner en riesgo su situación profesional. Ante las órdenes de la Moncloa, cualquier trabajo en España es precario. Nosotros mismos lo experimentamos en carne propia cuando, en 2012, se nos despidió de FEDEA, una fundación con la que colaborábamos, por orden directa y explícita de Moncloa.
Ya no es una cuestión de si uno está de acuerdo o no con Jon. Es algo mucho más importante. ¿Se puede analizar la realidad económica de España sin que las jaurías mediáticas busquen tu “cancelación” profesional?
Es este el momento de decir las cosas claras y mostrar nuestro apoyo absoluto y total a Jon. Por eso hemos tomado la decisión inusual de publicar este post simultáneamente.
Jon, te agradecemos profundamente lo que haces.
💸 España tiene un problema silencioso con las pensiones: cada jubilado recibe un 62% más de lo que aportó, y ese desfase ya supera los 50.000 millones al año. No es solo demografía… es un sistema que promete más de lo que puede sostener.
📉 El riesgo es claro: más deuda hoy o recortes mañana. Si no se reforma, en 2045 los pensionistas podrían cobrar el doble de lo cotizado. ¿Estamos preparados para asumir ese coste o alguien tendrá que pagar la factura?
Lee esta información: https://t.co/oe0vCjYzUh
Por @vnieve19
Los impuestos que pagaba un ciudadano romano podían moverse en el entorno del 5 % de sus ingresos o patrimonio. Y tenían una especie de IVA, pero del 2 %.
Un campesino de la edad media pagaba aproximadamente un 20 % de sus ingresos al señor feudal.
Ellos pagaban básicamente por protección y nosotros por seguridad social, carreteras y educación, cierto, pero si sumamos impuestos directos e indirectos un español con un ingreso medio paga 60 % de lo que gana y el alto un 70 %. Y los servicios del Estado son cada día peores, no mejores. Eso creo que no lo discutirá nadie. Y los impuestos no dejan de subir, eso también es obvio. Y el coste de la vida
De hecho, el imperio romano también hacía carreteras y obras públicas muy importantes para su época.
Nos hemos vuelto muy sumisos. Con nuestro nivel de impuestos, en otras épocas se desataban revoluciones.
La democracia no implica sumisión. La sumisión es más una característica de las tiranías. Una de las ventajas de la democracia es que se puede y se debe protestar ante las injusticias.
En una democracia sana, la crítica y la protesta de los ciudadanos ayuda a mejorar esa democracia y no debe verse como un ataque a la misma.
Hay que poner un límite a al voracidad recaudatoria de los políticos. Mientras sea de forma pacífica, vale todo. Es cuestión de ser imaginativos, no violentos. Pero en algún momento tendremos que ser valientes y marcar una línea roja.
"À la naissance, on monte dans le train et on rencontre nos parents. Et on croit qu’ils voyageront toujours avec nous.
Pourtant, à une station, nos parents descendront du train, nous laissant seuls continuer le voyage…
Au fur et à mesure que le temps passe, d’autres personnes montent dans le train.
Et elles seront importantes : notre fratrie, nos amis, nos enfants, même l’amour de notre vie.
Beaucoup démissionneront (même éventuellement l’amour de notre vie), et laisseront un vide plus ou moins grand.
D’autres seront si discrets qu’on ne réalisera pas qu’ils ont quitté leurs sièges.
Ce voyage en train sera plein de joies, de peines, d’attentes, de bonjours, d’aurevoirs et d’adieux.
Le succès est d’avoir de bonnes relations avec tous les passagers pourvu qu’on donne le meilleur de nous-mêmes.
On ne sait pas à quelle station nous descendrons, donc vivons heureux, aimons et pardonnons.
Il est important de le faire car lorsque nous descendrons du train, nous ne devrons laisser que de beaux souvenirs à ceux qui continueront leur voyage.
Soyons heureux avec ce que nous avons et remercions le ciel de ce voyage fantastique. Aussi, merci d’être un des passagers de mon train.
Et si je dois descendre à la prochaine station, je suis content d’avoir fait un bout de chemin avec vous."
Jean d'Ormesson, L'enfant qui attendait un train