cuando elegís pareja, también elegís rutinas. Elegís si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, elegís si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día.
Una mujer se enamora por la manera en que la tratan, y se desenamora por la misma
razón. Así que, un hombre no pierde frente a otro hombre, sino frente a sí mismo.