entonces vi su comportamiento y dije
“a mí no me puede gustar alguien así”
y se me pasó el capricho. Así de fácil es la vida de nosotras las inteligentes
Cuando una mujer se relaja, todo se acomoda. La energía femenina no corre, no persigue, no se desespera. Simplemente confía en su magnetismo y permite que la vida llegue con suavidad y abundancia.