Amo que no cuentan los días que llevan siendo campeones del mundo, sino cuantos días de la derrota de Argentina.
La caída de un grande es la felicidad de los mediocres.
Hay personas que jamás se han detenido a cuestionar sus propias conductas, y se nota. La falta de autocrítica termina reflejándose en la forma en que hablan, actúan, justifican sus errores y tratan a los demás. Crecer también es aprender a mirarse hacía adentro.