Mi baile inolvidable fui yo, porque incluso atravesando el caos, con la mente cansada, y el alma rota, seguí avanzando. Y hoy, sin miedo a lo que venga, seguiré bailando en mi historia.
me estoy dando la oportunidad de vivirlo todo, de fallar y de tener éxito, de intentar y de equivocarme, de llorar y de sonreír.
de amar y dejar fluir.