A veces, el mayor acto de amor propio no es esperar un cambio, sino aceptar que ya no quieres seguir viviendo lo mismo. Cerrar la puerta, soltar sin rencor y elegirte, aunque duela, también es sanar.
“Ay, amor mío
Qué terriblemente absurdo es estar vivo
Sin el alma de tu cuerpo sin tu latido
Sin tu latido.”
Luis Eduardo Aute
13 de septiembre de 1943 - 4 de abril de 2020