Todo hombre sueña con quedarse al lado de una mujer que le dé paz, pero muchos olvidan que esa paz no aparece sola, nace de cómo la tratan, de cómo la cuidan y de lo que hacen sentir.
La tranquilidad no se exige, se construye.
“pues conmigo no es así” y “pues a mi no me ha hecho nada”, son los argumentos más pendejos que alguien me ha dicho y las mejores razones para que ya no estén en mi vida. :)
Dice mi psicólogo que no tolero a las personas lentas por mis traumas de infancia donde me exigían demasiado.
(Yo sigo pensando que son lentos por pendejos pero bueno 🤷)