Peñarol Tiene Barrio; Lo Que No Tiene es Paciencia para la Ignorancia
Hay límites que no se cruzan. Entre los peñarolenses podemos discutir, criticarnos, exigirnos y marcarnos errores con dureza, porque la autocrítica nace del sentido de pertenencia. Cuando alguien de afuera pretende faltarnos el respeto, especialmente alguien que desconoce nuestra historia, nuestra cultura y nuestra dimensión social, la respuesta es inmediata: nos volvemos uno solo. Cierta periodista (a quien no nombro porque no la conozco ni personal, ni intelectual, ni profesionalmente) afirmó que Peñarol no tiene barrio. Esa frase revela desconocimiento absoluto. Peñarol no solo tiene barrio: es barrio. Es Villa Peñarol, es el ferrocarril, es la fábrica, es la locomotora, es el origen obrero del fútbol uruguayo. Es identidad, es raíz, es memoria viva. Lo nuestro no se inventa: se documenta, se respira, se hereda. Negar eso no es opinar, es exhibir ignorancia. Cuando esa ignorancia se presenta como objetividad periodística, deja de ser un error y se convierte en una falta de respeto. Resulta lamentable que algunas personas, elijan destacarse por la falta de rigor y de conocimiento. Cuando alguien intenta negar lo evidente, minimizar lo histórico y atacar lo que no comprende, suele haber algo más profundo que una simple opinión. Si ese sesgo se esconde detrás del título de “periodista objetiva”, el problema se vuelve doble. Peñarol no necesita defenderse, porque Peñarol se explica solo. Sus hinchas sí tenemos la obligación moral de marcar límites. Nuestra historia no se toca, nuestro barrio no se borra, nuestra identidad no se negocia. Cada vez que alguien intenta rebajarnos, confirma que somos demasiado grandes para caber en la comprensión de algunos. Entre nosotros discutimos, pero cuando nos tocan la historia, respondemos juntos. Así ha sido siempre. Así seguirá siendo. Hay cosa que no son dignas de ignorancia, sino de lástima.....
@alainmizrahi@carlosm3011 Yo viví, de niño, muy cerca de la Plaza Lidice, Bvar.Artigas y Miguelete.....y cada tanto, cuando pasábamos por allí, mí padre me recordaba la tragedia de ese pueblo.....
@SusanaMangana@diegodelacurva Tampoco se comenta de la limpieza étnica de población armenia por parte de Azerbaiyán en Nagorno Karabaj.... Después de 5000 años, en Nagorno Karabaj no existe población Armenia,.... Nadie habla del genocidio humano y cultural que cometió Azerbaiyán....La prensa....en silencio
Si te preguntó sobre los peores genocidios cometidos en el siglo pasado, ¿cuál es el primer evento que se viene a tu mente? La mayoría en Occidente diría inmediatamente, "el Holocausto". Desde una edad temprana, se nos enseña sobre ello en las escuelas públicas, grandes firmas financian museos dedicados a su historia, y al menos 17 naciones europeas tienen leyes que castigan con hasta 10 años de prisión la negación de dicho evento.
Sin embargo, cuando la palabra "genocidio" fue acuñada por primera vez por Raphael Lemkin, un polaco de ascendencia judía, en 1943, no lo hizo en referencia al Holocausto, sino en relación a uno de los más horribles, sin embargo, menos discutidos asesinatos en masa de los siglo XX: el Genocidio Armenio.
Ayer precisamente fue el Día de Conmemoración del Genocidio Armenio, día en que se recuerda el primer genocidio masivo del siglo XX: el desplazamiento sistemático, la masacre masiva y muerte por inanición de por lo menos 1,5 armenios en 1915 bajo el dominio otomano.
Sin embargo, la mayoría de los que publicaron algo al respecto parecen omitir dos hechos clave e imprescindibles:
1. Quiénes fueron las víctimas:
No fue simplemente un genocidio étnico contra los armenios, sino que fue predominantemente un genocidio de motivación religiosa contra los Cristianos. Fueron los Cristianos Armenios los que fueron masacrados en masa, no los musulmanes armenios ni los judíos. Fue la aniquilación deliberada y sistemática de una de las poblaciones cristianas más longevas del mundo en Anatolia (la actual Turquía). Sólo para mostrar cuán antigua: todas las siete iglesias a las que el Apóstol San Juan escribe desde la Isla de Patmos su último libro de Apocalipsis se encuentran aquí. Por cierto: aunque fueron los cristianos armenios los que más sufrieron, los cristianos asirios/siríacos y griegos ortodoxos también fueron sistemáticamente asesinados y expulsados de Anatolia oriental.
2. Quiénes fueron los autores:
Se llamaban Comité de Unión y Progreso (CUP), popularmente conocidos como los «Jóvenes Turcos». Un movimiento liberal reformista cuyo principal objetivo era derrocar la monarquía otomana e instaurar una república constitucional. Su lema, el mismo de la sangrienta Revolución Francesa que idealizaban, «Libertad, Igualdad, Fraternidad». En 1908 pusieron fin con éxito al reinado del sultán Abdul Hamid II y, de 1909 a 1918, gobernaron el ocaso del imperio otomano como una dictadura brutal, llevando a cabo genocidios contra las poblaciones nativas cristianas armenias, griegas y asirias, borrando casi dos mil años de civilización cristiana en Anatolia oriental.
Pregunta: ¿quiénes fueron los cerebros del CUP?
El London Times escribió el 11 de julio de 1911, en la página 5 de su periódico (todavía se puede encontrar en los archivos del periódico nacional)
- «Es un hecho bien conocido que el Comité de Salónica se formó bajo los auspicios masónicos con la ayuda de los judíos y Dönmeh, o criptojudíos de Turquía, cuya sede está en Salónica, y cuya organización tomó, incluso bajo Abdul Hamid, una forma masónica. Judíos como Emmanuel Carasso, Salem, Sassun, Fardji, Meslah, y dönmehs o criptojudíos, como Djavid Bey y la familia Baldji, tomaron parte influyente tanto en la organización del Comité como en las deliberaciones de su órgano central en Salónica. Estos hechos, conocidos por todos los gobiernos de Europa, lo son también en toda Turquía y en los Balcanes, donde se observa una tendencia cada vez mayor a cargar a los judíos y a los dönmehs con la responsabilidad de los sanguinarios errores cometidos por el Comité. En la actualidad es imposible repartir la responsabilidad con justicia. Parece incuestionable que los judíos proporcionaron los cerebros para el movimiento del Comité, que ha arrojado una luz tan lamentable sobre el régimen de los Jóvenes Turcos.»
Antes de llamarse Comité de Unión y Progreso (CUP) se llamaba Comité de Salónica. Allí mismo, en la antigua ciudad de Tesalónica, sí, la misma ciudad antigua en la que predicó el Apóstol Pablo y por ello fue violentamente expulsado por los judíos (véase Hechos 17:5 en adelante), había un grupo de miembros de la élite y ricos masones de la conocida logia masónica Macedonia Risorta. La mayoria de estos miembros, eran de hecho, judios, como informó el London times.
Algunos de ellos, «Dönmeh». ¿Qué es eso?
Según la entrada de Wikipedia:
– "un grupo de criptojudíos sabateos del Imperio Otomano que se convirtieron externamente al Islam, pero conservaron su fe judía y sus creencias cabalísticas en secreto".
Y según el artículo de la Enciclopedia Britannica:
– "A principios del siglo XX, los Dönmeh, bien representados en las clases profesionales, participaron activamente en el movimiento de los Jóvenes Turcos y en la revolución de 1908".
Así que queridos lectores, esto no es un secreto, no es una «teoría de la conspiración», es simplemente historia reprimida, pero historia al fin y al cabo. El Dr. Moses Gaster, Rabino Jefe de las Comunidades Judías Sefardíes de Inglaterra, el 19 de julio de 1911, respondiendo al artículo del London Times del 11 de julio, escribió:
- «Los judíos pueden haber dado cerebro al Comité, pero no han puesto una espada en su mano».
¡Una confesión sin querer! Sin duda, tenía razón: ciertamente no fueron los elitistas miembros del masónico CUP quienes empuñaron la espada contra los pobres Armenios Cristianos, esa labor, se lo dejaron a las más «clases menos refinadas». Pero según su propia admisión: los judíos fueron los cerebros del Comité que lo ideó y lo echó a andar.
Esto, por supuesto, en gran parte explica por qué tomó tanto tiempo para que las democracias liberales occidentales finalmente llegaran a reconocer y admitir públicamente la historicidad del Genocidio Armenio Cristiano. No fue hasta 2007 que la Liga Antidifamación (ADL), la poderosa organización judía con sede en Nueva York lo reconoció como genocidio. Mientras que el Comité Judío Americano (AJC), la organización judía más antigua de los EE.UU. no lo reconoció sino hasta 2014. Antes de eso, como bien admite el periódico Israeli, The Jerusalem Post, "los judíos se opusieron" a la designación de genocidio a los hechos ocurridos en 1915 bajo la CUP en Turquía. Y no fue hasta que los lobbies judíos estadounidenses dieron luz verde, que el 29 de octubre de 2019, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó una resolución que final y oficialmente reconoció ante todo el mundo las atrocidades que ocurrieron durante el Genocidio Armenio.
Así que, ¿cuál fue el primer genocidio masivo del siglo XX? Sin duda alguna: el Genocidio Armenio.
¿Quiénes fueron las víctimas? Cristianos, principalmente armenios, pero también asirios y ortodoxos.
¿Quiénes fueron los autores? Bueno, en palabras del rabino Gaster, los judíos fueron el cerebro, y los turcos empuñaron la espada.
Ahora ya lo sabes.
Hoy, 24 de abril, conmemoramos el 109° aniversario del #GenocidioArmenio de 1915-23, que costó la vida de un millón y medio de armenios a manos del Imperio Otomano y la República de #Turquía.
Un delito cuya impunidad continúa inspirando nuevos crímenes contra el pueblo armenio.