Tengo como mil proyectos en mente inspirados en esta etapa tan bonita que estoy viviendo: la maternidad.
Y bueno, sé que varios (la gran mayoría) se quedarán en eso, en ideas, precisamente por esta etapa tan bonita que estoy viviendo que se llama maternidad.
Las mañanas con tu carita sonriente nomás porque sí.
Las tardes y los baños en tina con tus bostezos y mil gestos.
Las noches con tu aromita tan especial y tu (gran) paz al dormir aquí en medio, haciéndonos más felices de lo que algún día imaginamos.
Y así, ya 3 meses.
Ya llegó la avalancha de pendientes de la primera mitad de diciembre 🫠
De hoy al domingo tengo 11 juntas, todavía varios pendientes laborales (que dudo terminar), dos consultas médicas, detalles que arreglar de la casa y un último baby shower.
Pero bueno, una cosa a la vez.
Qué estrés los proveedores de las imprentas que son expertos en dejarte mal al último momento y avisarte hasta que ya no tengas alternativas pa’ solucionar. Me queda claro que no son todos pero sí la mayoría.
Pocas cosas son tan brutales como la indefensión que sentimos ante el cambio. Nada me ha hecho más humana que darme cuenta de que tengo que soltar, porque la vida ya decidió que era momento.