Nunca me tocó un trébol con cuatro hojas pero me tocó una familia que me apoya en todo y que me ama desde que tengo memoria, supongo que la suerte llega de diferentes formas.
ayer una amiga me contó que el chico por el que tanto sufrió en este tiempo, había vuelto a llamarla. Y me dijo: "no voy a arriesgar mi versión curada por una versión fantasiosa de nosotros" y sentí que elegir la paz en lugar de una fantasía es un poderoso acto de autoestima.