Intentémoslo de nuevo, esta vez nos irá mejor,
tú conoces todos mis defectos y yo aún sigo enamorado de tus imperfecciones, ya sabemos lo que nos lastima,
lo que nos molesta, lo insoportable que es estar separados.
Ya tenía motivos suficientes para estar agradecido, comida, techo, familia, tranquilidad, amor y alegría, pero la vida quiso consentirme todavía más, entonces me trajo tu sonrisa.
No sé qué eres, pero tienes pinta de ser la más grande bendición, el mayor regalo del destino, ese ansiado golpe de suerte, el karma haciendo las paces, cupido reivindicándose, no sé, pero sigue besándome mientras lo descubro.