El eterno candidato de las FARC, Iván Cepeda, ahora va por todo: denunciará a Abelardo de la Espriella por supuesta participación en el saqueo del sistema de salud en la región Caribe.
Ya no le basta con perseguir a Álvaro Uribe. Ahora el miserable cambió de objetivo y lanza sus calumnias contra Abelardo.
Este es el verdadero rostro de Iván Cepeda: un especialista en jugar sucio, fabricar denuncias y enlodar reputaciones para destruir adversarios. Su estrategia es clara: no convencer con ideas, sino eliminar a quien se le oponga mediante calumnias y persecución judicial.
Su único propósito es robarse las elecciones.
Cepeda no debate, ensucia. No propone, persigue. No construye, destruye.
Colombia ya conoce su juego y está cansada de él.
Cepeda anuncia que va a cerrar la Comisión de Acusaciones
Único órgano capaz de investigar al Presidente de la República, que además no representa gastos excesivos adicionales
NO se puede votar por el dictador en potencia
El Pacto Histórico suspendiendo al Pacto Histórico para hacerle campaña presidencial al Pacto Histórico. Esta mafia hijueputa en serio es que toma a la gente por retrasada mental.
De Abelardo no se espera mucho, pero ver lo cochino, sucio y tramposo que está Jugando Cepeda y su gente me reafirma que el Voto del 21 de Junio es para castigar esas prácticas que han normalizado en estos 4 años de gobierno.
Abran los ojos, lo que están haciendo es ilegal.
Petro es homofóbico, insulta a Felipe Zuleta. Es RACISTA, agrede a Yerry Mina. Y es misógino, diciéndole a las mujeres que se parecen a las vacas gordas. Todo en 48 horas. Esa es la extrema izquierda. No defienden las causas de la humanidad, sino que USAN A LA HUMANIDAD PARA SUS CAUSAS: la codicia, el ego y la ambición. Así Petro, así Iván Cepeda.
“Hare una reforma política para eliminar el Consejo de Estado”
Cepeda es un tipo muy peligroso para el país. No es solo constituyente. Es consejo de estado tambien.
Van por todo.
OJO COLOMBIA.
“Mi fuerte no fue estudiar, nunca les puse cuidado a los maestros”.
A diferencia de muchos colombianos que de verdad nunca tuvieron oportunidades como Westcol, Aída tuvo una madre maestra y un padre líder indígena. Aun así, eligió el resentimiento, la victimización y la ignorancia.
Los colombianos merecen saber en manos de quién podría quedar el país en caso de que un paciente oncológico llegue a la Presidencia.
Por un pendejo que colocó una tutela contra el uso de la camiseta de la Selección, ahora se desató una persecución a quien la vista. El pendejo retiró la tutela pero dejó la herida. Así son los zurdos; resentidos y malas personas.
¿Consecuencias de NO hacer FRACKING? Este es el contexto actual:
1.- Colombia debe el 70% de su PIB (Es como si ganaras un salario mínimo de 2'000.000 y tienes una deuda con el banco de 16'800.000).
2.- El 50% de la electricidad del país proviene del gas y el petróleo. Con Duque se compraba solo el 3% de lo que se necesitaba, hoy se compra el 25% (por mala gestión) y se proyecta 50% para el 2029. Entre reservas y fenómenos naturales, el otro 50% de la generación de electricidad, recibirá un bajón del 15%.
3.- Colombia NO puede dejar de usar gas o petróleo. De hacerlo 60% del país se quedaría sin electricidad y eso implicaría: 10.000 muertos al año en hospitales sin energía. 60% de los niños del país sin poder estudiar. 50% de las plantas de agua dejarían de bombear. (Y el PIB, ese salario mínimo, bajaría 20%).
Entonces, ¿qué opciones tenemos?
A.- Si NO se hace fracking, deberemos endeudarnos aún más para seguir comprando gas y petróleo; por lo que será OBLIGATORIO atentar contra la salud pública, la educación gratuita, los subsidios, el desarrollo social y... paradójicamente: la preservación ambiental.
B.- Si se hace un fracking óptimo (MHFHW), hay un riesgo de 12% de impacto ambiental (USGS, EPA); pero, también permitiría aumentar las reservas energéticas, reducir la dependencia de importaciones, fortalecer los ingresos fiscales, mantener la capacidad de inversión social.
Nota: Para poder hacer que el país sea 100% eco-energético, tendría que aumentar su deuda al 90%, lo que nos llevaría, de nuevo, a la opción A.
Iván Cepeda no abandona la Constituyente por convicción, la abandona por cálculo electoral.
La abandona porque necesita conquistar votantes de centro que le exigen hacerlo. No porque haya cambiado de opinión sobre una propuesta que su sector defendió durante años, que el gobierno impulsó constantemente y que aparece reflejada en su visión de país.
El gobierno Petro deja un precedente difícil: muchas de las promesas que se presentaron como compromisos inamovibles terminaron incumpliéndose.
¿De verdad esperan que los colombianos crean que renunciaron definitivamente a una idea que promovieron durante más de dos años, solo porque a pocos días de la segunda vuelta anunciaron un cambio de discurso?
Publicamos el mapa de Bogotá barrio por barrio de la primera vuelta. Pero lo interesante aparece al compararlo con 2022: la ciudad se corrió a la derecha, y se ve exactamente en qué barrios. Hilo con los extremos 🗺️👇
Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
Petro se quitó la máscara.
Petro nunca fue un demócrata. Lo era de boca, mientras la institucionalidad lo obligaba a fingir. Pero ante su derrota electoral en primera vuelta, dejó de fingir.
El primer acto fue el domingo a las 8 de la noche. En su condición de presidente de la República, Petro declaró públicamente que no aceptaba el preconteo: acusó a la Registraduría de manipular el software “en tres oportunidades”, inventó la existencia de 800.000 cédulas fantasma, y anunció que solo reconocería los resultados que él considerara legítimos. Un jefe de Estado no descalifica al árbitro electoral en vivo, sin pruebas, antes de que termine la jornada. Para sospechas de fraude existen testigos electorales, recursos ante el CNE, denuncias ante la Fiscalía. Petro saltó toda esa institucionalidad y se dirigió a la opinión pública para minar el resultado antes de que existiera. Es la conducta exacta del autócrata clásico, que solo reconoce las elecciones que gana.
El segundo acto vino hoy lunes, confirmada la derrota de Cepeda en primera vuelta. En un tweet largo y desordenado, Petro abandonó toda ficción de neutralidad institucional. Llamó al rival “fascismo mafioso” y usó la palabra “holocausto” cinco veces. Acusó, sin prueba, una compra masiva de votos a 150.000 pesos. Advirtió que las Fuerzas Armadas se preparaban para “deshonrar el uniforme”. Insultó a la familia del rival como “squifos italianos”. Equiparó una eventual derrota con un magnicidio: “encarcelar, que en realidad significa asesinar al dirigente”. Y cerró con cinco palabras que enterraron la ficción restante: “yo mismo me pondré al frente”. Después de un fallo del Consejo de Estado que le ordenó callarse, el presidente de la República anunció en público que dirigiría personalmente la campaña de Cepeda. Es flagrantemente ilegal. Lo dijo de frente porque ya no le importa fingir.
Nada de esto debería sorprender. Es el mismo Petro al que Héctor Abad describió hace años, citando a su amigo Carlos Gaviria Díaz, expresidente del Polo Democrático y constitucionalista insobornable: “Petro cambiaba las actas del Polo, en la noche, para poner lo que no se había resuelto. Un tramposo”. Veinte años después, ya no son actas internas en penumbra, son actas electorales en vivo. La técnica es la misma, pero la escala es nueva.
Faltan tres semanas hasta la segunda vuelta. Tres semanas con un presidente que no acepta al árbitro, que no acepta al adversario y que se declaró jefe operativo de la campaña desde el cargo. La respuesta institucional ha sido la de siempre: la Comisión de Acusaciones duerme, el procurador finge sorpresa, la Fiscalía mira para otro lado. Cada día sin pronunciamiento es un día de validación tácita. Petro se quitó la máscara. Si las instituciones no se ponen la suya (la del deber jurídico de actuar), lo que está en juego ya no es una elección, sino si Colombia sigue siendo una democracia o entra, por primera vez en su historia republicana, en la categoría de los países donde el presidente decide qué resultados acepta.
Yo no voto por ADLE, una persona nefasta. Yo voto por el Dr. Restrepo, exministro, exrector, que seguramente pondrá tecnócratas a organizar la economía y la salud. Además y muy importante, voto EN CONTRA de Cepeda, Petro y los criminales del Pacto Histórico y su fallido gobierno.
Nos quedó claro que Cepeda escribía todo para no hablar del corazón y descubrir su peligrosa esencia. Todo estaba libreteado para hacerlo ver moderado e intelectual.
Le dieron el micrófono sin libreto y reveló que es un ser peligroso, dispuesto a todo para quedarse con el poder, lleno de odio y de maldad.
Mensaje matutino para los tigristas:
No haré parte de la manada, no se confundan.
Mi voto será contra @IvanCepedaCast y el peligro que representa, pero no soy proTigre.
Votaré por @ABDELAESPRIELLA en segunda CON ASCO y sin tibieza.
#conAscoySinTibieza
1) Paloma tuvo la campaña más incluyente. Me honra haber votado por ella.
2) Me tranquiliza que ganara otro candidato de oposición (Abelardo).
3) Habrá 2da vuelta y apretada.
Votaré por Abelardo, pero sobre todo, votaré por Restrepo. En contra del nocivo continuismo.
Se hizo lo que se pudo. Felicitaciones a Paloma y Oviedo por esa gran campaña, decente y digna.
Colombia hoy asegura tiempos muy difíciles por delante.