“No discutas cuando estés enfadado, no decidas cuando estés triste y no prometas cuando estés eufórico”. Anónimo
No puedes elegir ni evitar tus emociones, pero sí aprender a observarlas y a distanciarte de ellas rebajando su intensidad para no tomar decisiones definitivas en base a emociones temporales.
#EstoicaMente
ALERTA MUNDIAL!
Denuncio a los venezolanos y al mundo que el régimen de Nicolás Maduro ha secuestrado a nuestro Director del Comando de Campaña del estado Barinas, Emill Brandt, sólo unas horas después de que recorrí este estado.
Hace 47 días secuestraron a nuestros Directores de los Comandos de Campaña de los estados Trujillo, Vargas y Yaracuy, quienes hoy están presos en El Helicoide, el centro de torturas más grande de América Latina.
Esta acción constituye una violación más al ya pisoteado Acuerdo de Barbados y demuestra que Maduro ha optado seguir “por las malas”.
Exigimos una firme reacción de todos los actores nacionales e internacionales que apoyan una verdadera elección presidencial en Venezuela.
Nosotros seguiremos recorriendo todo nuestro país en la construcción de más y más fuerza y organización ciudadana para lograr la victoria electoral este año.
Cuando DECIDIMOS renunciar a la queja y al victimismo, ACEPTAMOS la vida como viene, dejamos de buscar excusas y culpables, y ELEGIMOS hacernos cargo de nuestro sufrimiento y responsables de nuestro estado de ánimo, es cuando comienza nuestro auténtico proceso de transformación.
DISCIPLINA es hacer lo que tengo que hacer aunque no me apetezca.
Es el músculo que necesitamos entrenar para cumplir nuestros compromisos con objetivos valiosos a largo plazo, renunciando a placeres inmediatos de baja calidad.
Ser disciplinad@ te ayudará más que estar animad@.
Revisando algunas de mis creencias limitantes:
1. Solo merezco tener éxito si trabajo mucho, lucho y me sacrifico.
2. En esta vida hay que sufrir. Es bueno y necesario.
3. Nadie da nada a cambio de nada.
4. Si algo me sale sin esfuerzo, no será muy valioso.
¿Cómo lo ves?...🤔
Necesitamos comprender y aceptar que para que te vaya bien, muchas veces te tiene que ir mal.
El precio del éxito es el aprendizaje y el precio del aprendizaje es cometer errores. Nadie nace sabiendo, ni aprende sin pagar el precio.
Quien teme equivocarse, retrasa su “éxito”.