Me hubiese gustado que me vieras crecer más, que supieras que me está yendo bien, se que sigues conmigo, muchas veces te sueño y te abrazo. Donde sea que estés, cuidame siempre.
Te amo.
No acepté tu muerte en el velorio, ni en el entierro. Lo acepté cuando al día siguiente entré a tu cuarto y tú ya no estabas, cuando tu ropa seguía guardada, cuando no estabas para comer con nosotros. Ahí fue que entendí que nunca más te iba volver a ver.
Alguien me dijo ayer que cuando se siente nervioso por probar algo nuevo y su corazón comienza a latir muy rápido, lo llama su “aplauso interno” porque su cuerpo lo está animando, y creo que ese es el mejor ajuste narrativo de la historia.
En otra vida no hubiera hecho esta foto con IA y mis abuelos seguirían celebrando la navidad juntos, si no fuera porque abuela ya nos ve desde arriba❤️🩹