Mucho miedo a la IA, pero la verdadera distopía lleva años aquí: nuestra relación con la economía de las imágenes. Ya no deseamos vivir, sino el valor simbólico de la vida. No buscamos experiencias, sino souvenirs, No queremos estar, sino decir “estuve aquí”.
Y luego estoy yo, con más sueño que la bella durmiente de after, escribiendo esto y levantando la cabeza del móvil cada vez q escucho una pregunta y asintiendo como un gilipollas como si me estuviera enterando de algo. La verdadera experiencia universitaria