Ser la primera persona de tu familia en romper un patrón es atreverte a recorrer un camino que nadie antes se animó a transitar. Es cuestionar lo aprendido, elegir diferente y tener el valor de construir una historia nueva, aunque nadie te haya mostrado cómo hacerlo.
Hay quienes no quieren entrar, pero tampoco soportan ver la puerta cerrada. Llaman una y otra vez, no porque hayan aprendido a quedarse, sino porque nunca aprendieron a dejar ir. La paz empieza cuando entiendes la diferencia.
Volver a verte, si bajo ese nombre y esa piel, girando otra vez juntos en el mismo carrusel, sin sospechar siquiera que fuimos ni que somos, que somos, que seremos......
Últimamente he escuchado mucho la frase, "me hace sentir bien, pero no la amo", y verdaderamente me entristece la idea de que para los hombres los sentimientos de una mujer sean cualquier cosa.