Thomas Sowell sobre por qué los “impuestos a los ricos” salen mal:
“Las personas en la cima de la escala de ingresos no se quedan quietas para ser esquiladas como ovejas.”
“Envían su dinero al extranjero. Están ganando dinero en el extranjero y no lo traen de vuelta a su país porque sería gravado hasta el extremo si lo hicieran.”
“Cuanto más aumentes los impuestos, más inversiones y negocios trasladarán al exterior. Y los empleos que podrían haberse creado en el país terminarán creándose en el extranjero.”
“Ya sea que los impuestos a los ricos sean altos o bajos, el impacto sobre ellos será mucho menor que sobre quienes buscan empleo y sobre los pequeños empresarios —como los dueños de una ferretería— que no pueden trasladar sus negocios al extranjero.”
Cuando comience la reconstrucción hay que rescatar el nombre del estado Vargas, en homenaje a un civil ejemplar que nació en La Guaira. Médico ejemplar quien fue presidente de Venezuela. Apoyemos regresarle el nombre al estado que lo vio nacer.¿ Quien dice que si?
¿Me dicen Vuesas Mercedes que mis Tercios han vuelto a ganar a los gabachos como en Pavía, San Quintín o Bailén?
¿Y que además los franceses eran mayormente moros de la Berberia?
A Pedro Sánchez le ha dado por repetir, como un mantra, que "la emergencia climática mata". El presidente de Andalucía asiente con devoción. Perfecto. Entonces ya sabemos quiénes son los responsables intelectuales de los 13 muertos del incendio de Los Gallardos, en Almería.
Porque si el clima mata, los que llevan décadas exprimiéndonos en nombre de la lucha contra el clima son los culpables directos.
¿Quién, si no?
Llevamos décadas pagando un dineral en impuestos verdes, impuestos especiales, peajes, costes regulados y derechos de emisión de CO₂ que actúan como un brutal IVA encubierto, duplicando o triplicando el coste real de la energía. Llevamos décadas soportando normativas que priorizan un ecologismo de despacho sobre la ecología real de los montes y cauces.
¿Resultado? Montes convertidos en yesqueros porque no se puede tocar ni una rama, ni siquiera mediante el pastoreo extensivo que durante milenios mantuvo estos ecosistemas limpios de forma natural.
¿Qué más quiere Pedro Sánchez que hagamos? ¿Pagar otro impuestazo para que él y los suyos sigan dando lecciones de sostenibilidad desde el Falcon o el Airbus 310, mientras nosotros elegimos entre calentar la casa en invierno, poner el aire acondicionado en verano o llegar a fin de mes? ¿O tal vez lo que pretende es que nos quememos vivos en la plaza del pueblo como ofrenda expiatoria a la Pachamama?
¿Dónde está el maldito retorno de la inversión? ¿Cuánto ha bajado la temperatura del planeta —o siquiera la de España— después de los billones de euros extraídos por la fuerza a los contribuyentes? Cero. Ni una sola centésima de grado.
Solo tenemos facturas astronómicas, industria huyendo a China —que se ríe de nuestro Green Deal desde su economía de carbón—, y cadáveres calcinados mientras ellos posan junto a sus paneles solares.
Las víctimas y los montes de Los Gallardos no murieron por el cambio climático. Murieron por la incompetencia criminal de una ideología que prefiere la fantasía de los “sueños sandía” de los políticos antes que proteger a la vida de la biosfera y de la gente real.
«La Revolución francesa parece admirable a quien la conoce mal, terrible a quien la conoce mejor, grotesca a quien la conoce bien».
-Nicolás Gómez Dávila
Hay 2 estafas piramidales de las que debes cuidarte toda tu vida:
1. La estafa de la autoayuda.
2. La estafa del comunismo.
🧐 Ambas viven de venderte la ilusión de que existe un atajo hacia una vida mejor. Ambas prometen transformar tu realidad con fórmulas simples. Ambas necesitan que nunca cuestiones a sus gurús. Y ambas siempre tienen una excusa para justificar por qué la promesa aún no se cumple.
🇫🇷 Día nacional de Francia:
- Revolución masónica
- Toma de una cárcel con 4 presos y 2 guardias
- Origen de todos los males de la modernidad
🇪🇸 Día nacional de España:
- Descubrimiento de América
- Virgen del Pilar
- Evangelización
Somos superiores hasta para eso.
Ese fue mi error durante años.
Perseguir la forma, no el fondo.
Creía que si imitaba los hábitos de los que llegan lejos, llegaría yo también. Pero copiar la rutina de alguien sin tener su motivo es como pintar un coche sin motor. Luce cuando esta parado, pero no arranca.
No necesitas otra alarma a las 5 am.
Necesitas algo que te haga saltar de la cama sin alarma. Algo que te haga que no quieras irte a la cama ninguna noche.
Y eso no se encuentra madrugando. Se encuentra construyendo algo tuyo.
Algo que sea tan tuyo que dejes de contar las horas que le dedicas.
El día que tienes eso, los hábitos vienen solos. Te levantas temprano sin esfuerzo, cuidas tu cuerpo, proteges tu cabeza.
No porque lo leíste en una lista, sino porque tienes algo por lo que merece la pena.
Deja de copiar la rutina de los que ganan.
Empieza por construir la razón que a ellos los mueve. Lo demás cae por su propio peso.
▶️Goliat no era Invencible. ¿estaba Enfermo? Siempre nos vendieron la historia del "pobre pastor indefenso" que con pura fe y una piedrita derrotó a un guerrero monstruoso e imbatible. Pero la ciencia y la historia clínica dicen todo lo contrario: Goliat era la víctima perfecta.
#6Jul#Vargas#Habitabilidad
Una propuesta basada en estudios geológicos advierte sobre el peligro de reconstruir de forma idéntica las zonas afectadas de La Guaira, señalando que gran parte de su suelo está compuesto por abanicos aluviales (mezcla de sedimentos, arena y piedras sueltas). Ante sismos potentes, estos terrenos sufren de licuefacción, un fenómeno en el cual el suelo pierde toda su solidez y se comporta temporalmente como un líquido, comprometiendo la estabilidad de cualquier estructura sin importar sus materiales.
Frente a un patrón histórico recurrente de deslaves y terremotos (registrados en 1798, 1900, 1951, 1967, 1999 y el reciente sismo de 2026), se plantea la urgencia de romper el ciclo de reconstrucción improvisada y aplicar el protocolo internacional de "construir mejor" bajo tres pilares fundamentales:
- Aceptar el mapa de riesgo: Identificar con transparencia los sectores habitables y declarar zonas de exclusión total donde esté estrictamente prohibido volver a edificar.
- Planificar una reubicación apropiada: Diseñar y proyectar nuevos urbanismos en terrenos continentales que cuenten con suelo firme y estabilidad geológica comprobada, en lugar de entregar materiales para reconstruir sobre las mismas zonas de peligro.
- Convertir el riesgo en oportunidad: Transformar las franjas costeras no aptas para viviendas en parques de mitigación, zonas de vegetación protectora para absorber el impacto de las lluvias y espacios públicos de calidad, garantizando que nunca más se levanten torres residenciales de alta densidad en dichos sectores.
Con información de karenexplora en Instagram
Por favor amigos, se los pido de todo corazón, así no me conozcan o no les importe ni un poco mi situación, compartir no cuesta nada, solo 3 segundos pueden salvarle la vida a mi hermano Braulio, solo quiero que esté bien, dijeron que lo vieron caminando por ahí...por favor ayúdenme compartiendo, tiene que llegar a cada rincón de la Guaira, N°31.201.150
Usa lentes, tiene cabello ondulado, por favor.
MANUAL DE DESPROGRAMACIÓN BOLIVARIANA PARA VENEZOLANOS SENSIBLES (o cómo desprenderse lentamente de la idea —sin sufrir un colapso emocional inmediato— de que Simón Bolívar fue «nuestro libertador»)
MÁS DE UN SIGLO de escolarización bolivarista deja marcas profundas. Década tras década el venezolano promedio aprendió primero a decir «Bolívar» y después a pensar. Por eso, cualquier procedimiento de desprogramación exigirá paciencia.
El rostro de Bolívar aparece en billetes, monedas, plazas, escuelas, ministerios, avenidas; en los ojos húmedos de la maestra de primaria y hasta en el papel higiénico ideológico del Estado. Casi-casi-casi aparece también en el tetero.
Si alguien ve la misma cara durante cuarenta años, termina suponiendo que aquel señor debió salvar a la humanidad de una invasión extraterrestre.
Pero procedamos, por difícil que sea, a la desprogramación.
La primera medida consiste en tranquilizar al paciente; asegurarle que nadie le va a quitar las arepas; que nadie le va a prohibir decir «chévere», «pana». Que ni siquiera van a quitarle el decadente y ya tan normalito «marico». Que no habrá alarma en algún Estado porque alguien descubra que Bolívar no descendió del Monte Sacro envuelto en relámpagos olímpicos. La vida continuará con admirable indiferencia. Las hallacas seguirán existiendo; el Ávila permanecerá en su sitio; autobuses y mototaxis continuarán circulando.
Después de esa primera estabilización emocional comienza la terapia propiamente dicha. La primera grieta aparece cuando el venezolano descubre que ganar una guerra no convierte automáticamente a nadie en libertador. Napoleón ganó muchísimas y dejó media Europa cubierta de cadáveres, ruinas y censura. La historia universal conserva una enorme colección de vencedores capaces de arruinar civilizaciones enteras.
Más adelante emerge una pregunta todavía más delicada: ¿qué éramos exactamente antes de la independencia? Ahí comienzan a verse los primeros espasmos republicanos. El venezolano formado bajo el catecismo bolivarista imagina 1810 como una especie de Mordor tropical —aquel reino infernal y oscuro de las novelas de Tolkien— administrado por españoles malignos que despertaban cada mañana pensando cómo torturar indígenas, afilando bayonetas frente a plantaciones humeantes. Luego aparecería Bolívar en su caballo blanco repartiendo ciudadanía, dignidad, electricidad y autoestima continental.
El problema está en ciertos detalles incómodos. En 1800 los habitantes de Caracas eran españoles. Jurídicamente españoles. Culturalmente españoles. Religiosamente españoles. Lingüísticamente españoles. Esto incluía criollos, mestizos, pardos, indígenas integrados al orden imperial y personas de múltiples mezclas raciales. Porque ser españoles era toda esa poliformia compleja y vibrante, no la estampita del peninsular enseñada luego en república. Ser americano jamás convertía automáticamente a nadie en extranjero dentro de la Monarquía Hispánica. Tampoco el color de piel anulaba la pertenencia civilizatoria. Existía movilidad social, ascenso administrativo, acceso al sacerdocio, participación municipal, vida universitaria y múltiples mecanismos de integración jurídica. Las provincias americanas formaban parte de una misma estructura política que llevaba tres siglos desarrollándose. Nadie necesitaba pasaporte para viajar de Caracas a Cádiz, todo aquello pertenecía al mismo cuerpo político.
Llegados a este punto, el paciente suele, como si no hubiera escuchado lo anterior, soltar la frase aprendida: «Sí, pero éramos colonia». Entonces toca formular una pregunta sencilla y observar cuidadosamente la reacción fisiológica: ¿en qué colonia los habitantes poseen representación municipal, universidades reales, fueros, imprentas, acceso al sacerdocio, movilidad jurídica y posibilidades de ascenso administrativo? El silencio posterior toma una densidad dramática.
Pero la terapia avanza. Llega el momento de revisar qué dejaron realmente las
El colapso de edificaciones tras los sismos gemelos (magnitudes 7.2 y 7.5) del pasado 24 de junio ha encendido las alarmas de la ingeniería civil a nivel global. El análisis técnico preliminar en Altamira (Caracas) y Tanaguarena (La Guaira) revela que, aunque ambas zonas sufrieron los efectos del mismo doblete sísmico, los mecanismos físicos y estructurales del colapso fueron muy diferentes debido a su geología y tipología constructiva.
Tanaguarena: Efecto del suelo blando y resonancia costera
En Tanaguarena y el litoral vargense, la destrucción masiva responde a una vulnerabilidad que combina el suelo con la edad de las estructuras:
Amplificación por depósitos aluviales: Los edificios aquí están fundados sobre el gran abanico aluvial de la costa (suelos poco consolidados y arenosos). Este tipo de suelo actúa como una esponja que amplifica las ondas sísmicas de baja frecuencia. La aceleración del terreno multiplicó la fuerza lateral sobre las bases mucho más de lo previsto en las normas de los años 70 y 80.
Corrosión por fatiga marina: Al ser una zona costera, muchas estructuras padecían de una avanzada carbonatación (el aire salino penetra el concreto y oxida el acero de refuerzo). Las barras de acero oxidadas pierden adherencia y ductilidad. Al recibir el primer choque de 7.2, el acero debilitado se agrietó y, 39 segundos después, el sismo de 7.5 cortó las columnas por completo (falla por esfuerzo cortante).
Plantas bajas débiles (Pisos blandos): Tradicionalmente, los edificios de la zona se diseñaron con plantas bajas libres (estacionamientos o comercios) sostenidas solo por columnas, sin paredes de mampostería que aportaran rigidez lateral. Al carecer de rigidez en la base, todo el edificio se desplazó lateralmente ("deriva de piso"), haciendo que las columnas fallaran por flexocompresión y la estructura superior cayera aplastando los niveles inferiores.
Japón presenta sus nuevas leyes para restringir el islam.
El halal está prohibido❌️
Las grandes mezquitas están prohibidas❌️
La llamada a la oración está prohibida❌️
Rezar en la calle está prohibido❌️
Japón elige que su país está primero.