¿Cómo reconocer hoy a la Iglesia de Jesucristo?
Hay un criterio elemental: no puede haber surgido hace unos siglos. Debe remontarse a los Apóstoles y haber recorrido los dos milenios de historia cristiana.
La Iglesia de Cristo tiene que ser tan antigua como el Evangelio que anuncia.
#IglesiaCatólica
Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas
Los más pobres no son meros objetos de compasión, sino maestros del Evangelio. No se trata de “llevarles a Dios”, sino de encontrarlo entre ellos. Servir a los pobres no es un gesto “de arriba hacia abajo”, sino un encuentro entre iguales, donde Cristo se revela y es adorado. #JubileoDeLosPobres #DilexiTe
El Papa León XIV en su homilía durante la celebración del Jubileo de la Espiritualidad Mariana nos dice que seguir a María es seguir a Jesús y seguir a Jesús es ir al encuentro de los pobres, los heridos, los pecadores.
🚨 En Nigeria es asesinado un católico cada hora. Sin embargo, es el país con la mayor fidelidad católica del mundo: el 94% de sus creyentes acude a misa cada domingo, incluso bajo persecución y violencia. La fe allí no se esconde.
Estoy leyendo El Evangelio secreto de la Virgen María, del Padre Santiago Martín. Un libro lleno de luz que nos ayuda a contemplar la vida de la Madre de Dios con fe y con amor. Muy recomendado.
1.María, la humilde elegida de Dios
El libro muestra cómo la Virgen, en su sencillez y pobreza, fue escogida para la misión más grande de la historia: ser Madre del Hijo de Dios. La santidad empieza en la humildad.
https://t.co/WlRuElx3k5 vida interior de María
Más allá de lo que narran los Evangelios, el autor profundiza en la intimidad de su fe, su silencio y su confianza absoluta en la voluntad de Dios, incluso en momentos de dolor y oscuridad.
3.María, madre de todos los discípulos
Así como recibió a Juan al pie de la Cruz, María nos acoge también a nosotros como hijos espirituales. Ella no es un personaje del pasado, sino Madre viva que intercede hoy por cada creyente.
https://t.co/RRIEbKbnVW unión inseparable con Cristo
Desde la Anunciación hasta el Calvario, María está siempre junto a su Hijo. Su vida es inseparable de la misión de Jesús, y por eso se convierte en modelo perfecto de discípulo y apóstol.
5.Camino de santidad para el cristiano
María enseña a los fieles a vivir la fe en lo cotidiano: escuchar, guardar en el corazón, servir, perdonar, perseverar.
Su ejemplo es el verdadero “evangelio secreto”: la santidad vivida en lo escondido.
Este libro es una catequesis mariana que ayuda a enamorarse más de la Virgen y a descubrir cómo su vida ilumina nuestra propia vida cristiana.
La fe no nos evita la posibilidad del pecado, sino que nos ofrece siempre una vía para salir: la de la misericordia. #AudienciaGeneral https://t.co/Foo4A1tpcb
Con respeto y sin confrontación, agradezco que la Presidente de México me mencione.
Aprovecho para reiterar lo que me mueve: servir a México, construir puentes, proponer soluciones y trabajar incansablemente por el bien común.
Confío, como bien dice, en que el pueblo es quien manda. Un pueblo cada vez más despierto, valiente y con sed de verdad. Ese es el México que comparte los valores que defiendo: vida, familia, fe, trabajo, justicia y libertad.
Seguiré caminando con perseverancia y esperanza, convencido de que lo mejor de México está por venir.
#VivaMéxico 🇲🇽
Me llaman “fascista” por defender la vida del no nacido.
Me llaman “fascista” por decir que el papá es hombre y la mamá es mujer.
Me llaman “fascista” por creer en Dios.
Me llaman “fascista” por decir la verdad.
Me llaman “fascista” por amar a México.
Y eso no es ser fascista.
Eso se llama ser católico, ser mexicano y ser libre.
¡Viva México! 🇲🇽
Si Dios me concede la gracia de casarme y formar una familia, me encantaría hacerlo con una mujer verdaderamente femenina, una mujer de fe, que tenga a Dios en el centro de su vida, que ame más a Dios que a mí, y que desee entregarse con amor a su hogar, cuidar y educar a nuestros hijos, y asegurar que todo en casa esté lleno de orden, de paz y de armonía.
Todo lo que tengamos, bienes, patrimonio, recursos, será de ambos y de nuestros hijos. Yo trabajaré con todas mis fuerzas para que no les falte nada, y ella me ayudará a que nuestro hogar sea un espacio luminoso, acogedor, lleno de amor y presencia.
Sé que hay mujeres que rechazan la idea de tener un esposo que las ame, las cuide y esté dispuesto a dar la vida por su familia. Pero también hay muchas y doy gracias a Dios por ellas, que todavía sueñan con un esposo que trabaje con entrega, mientras ellas construyen un hogar donde florezcan la ternura, la virtud y la vida.
Porque cuando el amor es verdadero, no hay competencia entre el hombre y la mujer, sino comunión. Y cuando cada uno abraza con alegría su misión, nace lo más grande: una familia unida, fuerte y bendecida.
Qué distinto es el islamismo radical del cristianismo radical. Los islamistas radicales masacran de la manera más cruel. Los cristianos radicales mueren perdonando y confesando a Cristo.
Al matarles les han dado la Vida.
Descansen en paz estos hermanos.
Una oración por sus familias.
Prefiero mil veces a una mujer femenina, auténtica y valiente… que a una feminista radical que odia al hombre, desprecia la maternidad y niega la verdad.
La verdadera fuerza de la mujer no está en imitar al hombre, sino en abrazar con orgullo su identidad, su naturaleza, su ternura y su sabiduría.
¿Está mal que una esposa que ama a su esposo le planche su ropa, le haga de comer y tenga impecable la casa, porque ella así lo desea, por amor a su esposo y a sus hijos?
Mi opinión es la siguiente:
No está mal en absoluto. Si una mujer elige libremente cuidar de su esposo, preparar la comida y mantener la casa impecable por amor, por vocación familiar, por decisión propia, eso es profundamente valioso y digno de respeto.
Lo que está mal es que la cultura actual quiera hacer sentir menos a una mujer por elegir ese camino.
Hoy, algunas ideologías quieren imponer la idea de que una mujer solo es libre si rechaza lo doméstico, si compite con el hombre, si reniega del servicio y de la maternidad. Pero eso también es una forma de esclavitud: la esclavitud de pensar que solo vale lo que se hace fuera del hogar.
La verdadera libertad está en elegir, con amor y conciencia, lo que se quiere hacer. Y si una mujer quiere entregar su vida a su hogar, a su esposo y a sus hijos, eso no es servidumbre: es grandeza.
Una esposa que plancha con amor, cocina con alegría y construye un hogar bello no está atrasada: está edificando una civilización desde el núcleo más sagrado.
Yo tuve una madre presente, no ausente. Nunca faltó comida deliciosa en la mesa, la casa siempre estuvo impecable, la ropa planchada y doblada. Ella cuidó de nosotros y de mi padre. Es lo más grande que tenemos mi hermana y yo. Todo lo que soy y tengo es gracias a ella.
Ella es el regalo más grande que Dios me dio.
¡Benditas las mujeres que hacen de su casa un templo de amor!
No están por debajo de nadie: están en lo más alto.
Ánimo.
Que la solemnidad del #CorpusDomini renueve nuestra fe en el Señor, realmente presente entre nosotros bajo las especies del pan y del vino. Que Él nos dé la fuerza para superar todo desaliento, de manera que podamos cumplir siempre su voluntad.
No se puede hablar de Jesús sin alegría, porque la fe es una estupenda historia de amor para compartir. Testimoniar a Jesús, hacer algo por los demás en su nombre, es decir entre las líneas de la vida que hemos recibido un don tan bello que ninguna palabra basta para expresarlo.