Por alguna razón, a María Corina Machado se le ha impuesto un escrutinio ideológico como si se tratara de una candidata a una elección en algún país nórdico, y no una líder en un contexto de guerra abierta contra el narcotráfico y el crimen organizado. Una rigurosidad que se le aplica a ella como no se le aplica a absolutamente ningún líder de la derecha en ningún país del hemisferio.
Es tan irracional que mi única forma de explicarlo es que detrás de estos esfuerzos está el régimen chavista, con el propósito de minar sus relaciones con aliados naturales.
Es irracional porque, pese a que estamos en guerra, pese a que todo su equipo ha sido encarcelado, exiliado o asesinado; pese a que su patrimonio ha sido liquidado, su familia ha sido acosada y ella ha sido sometida (y agredida y amenazada); para algunos lo que importa es con quién se tomó una foto hace 15 años o qué opina sobre determinada cuestión cultural. Y a partir de ello alzan unas campañas obsesivas y difíciles de explicar si no hay fondos detrás.
Y lo hacen algunos que pretenden al mismo tiempo perfilarse como aliados de la lucha contra el régimen chavista. No lo son. No lo son cuando ignoran la realidad de María Corina Machado para crear relatos a partir de información limitada o sin contexto. ¿Y cuál es la realidad de María Corina que esta gente no cuenta? Que ella fundó el primer partido anti-socialista en la historia de Venezuela. Que fue la primera en insertar en la discusión política venezolana, en buen tono, la palabra capitalismo. Que fue la primera cuyo partido, Vente, empezó a formar jóvenes en todo el país, en zonas rurales y pobrísimas, en torno a las ideas de Mises o Hayek. Que fue la primera en decirle a Hugo Chávez, en su cara, que expropiar era equivalente a robar. Que fue la primera en recorrer Venezuela hablando de la importancia del empresario, de la propiedad, el valor del trabajo y la sacralidad de la libertad individual. Pero más allá de eso, y en cuanto a lo que más importa en esta guerra, es la única líder en la oposición venezolana que no ha pactado con el chavismo, que no ha permitido que su movimiento sea permeado por la corrupción, que ha sacrificado su patrimonio, su familia y su integridad física —sin tener que hacerlo y pudiendo haber optado por una vida cómoda en Nueva York o Madrid. Que lo ha arriesgado absolutamente todo —literalmente todo—, por esta causa. Y, a este punto, es una de los pocos liderazgos latinoamericanos con relaciones excepcionales con el presidente Trump (se comunica ahora con él a través de su número personal); pero que además guarda excelentes vínculos con Vox en España, Meloni, Javier Milei, Santiago Peña, Daniel Noboa, José Antonio Kast, Orban, etcétera... Sin embargo, a ella, solo a ella, se le aplica un cálculo ideológico que absolutamente ningún otro líder sufre —y eso que ellos no viven, ni remotamente, el contexto existencial de Venezuela.
Digo que solo a ella se le aplica esa rigurosidad que no le corresponde a otro líder de la derecha de la región, porque, de aplicarse, ninguno —o muy pocos— pasarían la prueba.
A ver: Donald Trump fue demócrata; donó a los Clinton. Su postura frente al aborto no es rígida (lo apoya en ciertas excepciones) y le ha pedido a su partido que relaje su posición frente al tema. Asimismo, su administración ha ampliado el acceso a la fertilización in vitro. Milei no es precisamente conservador; Bukele procede de la extrema izquierda salvadoreña (FMLN) y simpatizó en algún momento con Hugo Chávez. Y, sobre lealtades y afinidades, que también es un punto de discusión estos días: JD Vance llegó a criticar fuertemente al presidente Trump. Puedo seguir con ejemplos menos circunstanciales, que demuestran que, además, hay algo que en el mundo no solo es legítimo sino valioso y deseable: la gente cambia de opinión. Verbigracia, varias de grandes referencias personales, como Fernando Sánchez Dragó, Raymond Aron, Antonio Escohotado, Jean-François Revel, Oakeshott, ¡o el mismo Vargas Llosa!, provinieron de la izquierda. Muchos de los mejores conservadores son los conversos, porque pocos conocen el monstruo como aquellos que lo vivieron —pero este es otro tema, claro.
En fin, no todos son ejemplares frente al reclamo conservador (o de derecha en general) —no todos cumplen a rajatabla con las exigencias doctrinarias de unos u otros, porque además puede que sea algo imposible. Pero a casi todos los apoyamos decididamente, porque la mayoría, al menos eso quiero pensar, sabemos que a lo que nos enfrentamos, sobre todo en Latinoamérica, trasciende los caprichos ideológicos y culturales. Hablamos de la guerra contra el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo. Y todos son infinitamente superiores a sus contrincantes en la izquierda.
Ya llegará el día, Dios quiera pronto, en el que en Venezuela sea un país ordinario donde podamos abocarnos a discutir temas como las drogas, la eutanasia o los diferentes pronombres. Mientras, nuestra guerra, la de nosotros —a quienes nos han matado gente, secuestrado hermanos o acosado familia—, es existencial.
Una guerra por vivir. Una guerra por ser libres.
Y, quienes intentan sabotearla, día y noche, a este punto es claro: juegan para el régimen.
No hay otra explicación.
Esta es la realidad de los noticieros: están muriendo. Y no porque la verdad ya no importe, sino porque dejaron de conectar. ¿Hace cuánto no ves uno completo? El periodista, el ancla, la figura que antes guiaba la conversación de un país, hoy está desapareciendo. ¿Por qué? Porque el mundo cambió, pero muchos medios no. Mi video no es una despedida, es una advertencia. Si queremos que la gente vuelva a mirar, no hay que gritar más fuerte. Hay que narrar mejor.
Wao, Jorge…
Gracias por tus palabras!
Tienes razón, por muchos años trataron de dividirnos, de desmoralizarnos, de engañarnos…pero los venezolanos logramos construir esta confianza que hoy nos tenemos y que nos ha llevado a las victorias que algunos pensaban imposibles.
Lo que narras, no solo es el cambio de opinión de una persona, es el cambio que hicimos como país. Nosotros ya no somos los mismos, nosotros GANAMOS; le ganamos al régimen, le ganamos al sistema, a todos ellos. Les ganamos porque nos unimos, porque nos organizamos, porque sí, confiamos, y confiamos unos en otros, en nuestra fuerza y en nuestro poder, en el propósito que compartimos; y por eso lo logramos!
Te agradezco mucho tus palabras, Jorge; me honran y me llenan de responsabilidad y compromiso.
Mi confianza en ti, en cada venezolano, es lo que me impulsa cada día más.
Esto es para ti, que estás HARTO DE ESTA VAINA.
Para ti, que DEFIENDES LA VERDAD como sea.
Para ti, que NO TE LA CALAS MÁS.
Para ti, VENEZUELA!
VEN.
Tú lo sabes: #ElPoderEsNuestro
Acabo de hablar con el Presidente @NayibBukele, quien me transmitió su admiración y su apoyo a la lucha por la libertad del pueblo venezolano, así como su exigencia al respeto a la Soberanía Popular expresada el 28 de julio.
Le agradecí por el compromiso firme y solidario del pueblo de El Salvador y de su gobierno con nuestra Democracia.
Gracias!
🔴#HoyEsNoticiaCNN | Presidente Boric se refiere a la situación en Venezuela: "Desde la izquierda política les digo que el gobierno de Nicolás Maduro es una dictadura"
💻 En vivo en https://t.co/Ox6C5F6K3w
Ojo: ese video que está circulando en la web no ha sido publicado ni por Comando Venezuela, Vente Venezuela o la cuenta oficial de MCM. Hay que esperar que ellos confirmen la información ya que ese video fue divulgado por fuentes oficialistas
Última hora: 🇻🇪 Según información confirmada por Vente Venezuela, María Corina Machado habría sido interceptada de forma violenta mientras salía de una manifestación. Dispararon a la moto en la que era trasladada, provocando su caída, tras lo cual fue capturada. Aún no se tienen detalles sobre las personas responsables de la interceptación o su paradero actual.
Venezolanos,
Estas son las señales.
Todos en familia, juntos, como un río crecido…que se desbordará hasta el final.
#9Ene, 10am.
Con tu franela amarilla, azul o roja.