Que difícil es crecer y darte cuenta de que no siempre podés arreglar las cosas que más te duelen. Hay días en los que el corazón pesa más de lo que uno puede explicar.
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de malas relaciones o desamores.
Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar
Ser feliz es agradecer lo que ya tienes, despertar en paz, dormir sin culpa, y caminar con propósito. Es aceptar tus heridas sin esconderlas. No estoy donde quiero, pero voy en camino. Es soltar lo que duele, abrazar lo que eres y confiar en lo que viene. No es tener, es sentir.