Cada quién con su pisto y su gana pero qué afán el de las influencers de hacerle las grandes fiestas de cumpleaños a sus hijos. ¿Qué pasa si en el futuro se vuelve insostenible y no pueden pagar tanta pompa, y las criaturas con aquellas grandes expectativas?
Aquí pensando cosas
El precio del “osito de @Starbucks y el estudio del idiota promedio.
Me llama poderosamente la atención que ese famoso osito con chocolate de @Starbucks en Estados Unidos cuesta 30 dólares, es decir, unos 235 quetzales.
En México vale 580 pesos, o sea, aproximadamente 270 quetzales.
Pero aquí, en Guatemala, el mismo producto cuesta 587 quetzales.
Entonces, ¿qué significa eso?
Que las grandes marcas no ponen precios al azar. Ellos estudian el mercado. Saben exactamente cuánto está dispuesto a pagar el público en cada país.
Y si aquí ponen casi el doble del precio, es porque ya nos estudiaron y concluyeron que en Guatemala hay suficiente gente dispuesta a pagar cualquier ridiculez solo por aparentar o sentirse “de otro nivel”.
Ese “osito” se volvió más que un chocolate caliente: es un experimento psicológico que revela cómo el ego y la ignorancia del consumidor pueden inflar los precios sin lógica alguna.
Nos tratan como tontos porque hay quien paga sin pensar. Y mientras sigan existiendo los que lo hacen, seguirán cobrándonos como si fuéramos idiotas felices.
Guatemala es el país donde se ponen a chillar porque "no les alcanza" para un seguro de moto de Q110 mensuales, pero rapidito tiran Q1500 en un boleto de fútbol y Q550 en un vaso con forma de osito que dice "Starbucks".