Ustedes ya vieron la alocución presidencial COMPLETA del día de ayer? Si aún no lo han hecho, DEBERÍAN. Les JURO que serán los 48 minutos mejores invertidos en el día de hoy. Además, pongámonos el reto de descargar este video y subirlo a nuestras redes sociales personales para que la mayor cantidad de gente vea como las EPS se están robando la salud. Se le miden?
EEUU sigue incumpliendo abiertamente el TLC con Colombia, y la inestabilidad jurídica y política de estos cambios abruptos de anuncios de política comercial hace aún más importante para Colombia encontrar nuevos compradores de los productos que se exportan a EEUU.
LOMBANA: ¿USTED CONOCE A ÁLVARO URIBE?
SIERRA: SÍ, CLARO
JAIME LOMBANA: La pregunta concreta es ¿usted conoce a Álvaro Uribe, señor Sierra?
PABLO HERNÁN SIERRA: Sí, claro. ¿Cómo no lo voy a conocer?
LOMBANA: ¿En dónde? ¿Pero lo conoce personalmente?
SIERRA: Dos veces lo vi personalmente. En una, en el año 95, después de que yo fui candidato a la alcaldía de Santo Domingo, y perdí con 13 votos, en un almuerzo en el restaurante Los recuerdos en la avenida Colombia-Medellín […] y la segunda vez que lo vI…
LOMBANA: ¿En esa época, usted era candidato a la alcaldía, señor Sierra?
SIERRA: SÍ, cuando eso no había paramilitarismo. Ni él tenía que ver todavía, no había surgido el Bloque Metro, ni yo estaba en la autodefensa tampoco…
LOMBANA: Su señoría, ese es el directo de la defensa, no tengo más preguntas, muchas gracias.
SIERRA: Y lo volví a ver el domingo, 9 de febrero de 2002…
LOMBANA: Su señoría, no tiene ningún sentido, quisiera solicitarle que cumplamos los rigores procesales de la audiencia…
JUEZA HEREDIA: Doctor, le está respondiendo su pregunta que si lo conocía personalmente.
LOMBANA: No, La pregunta es clarísima y contestó. Si quieren un discurso contra el defendido que es totalmente violatorio las normas procesales pues sigamos, señor Sierra y lo escuchamos.
SIERRA: Pero, le da miedo que hable, déjeme hablar…
JUEZA HEREDIA: Perdón, doctor Lombana, no hay necesidad que sea grosero con la administración de justicia. Usted le hizo una pregunta y él estaba respondiendo. Yo no tengo por qué intervenir y tratar de callar al testigo cuando le está respondiendo su pregunta.
A la derecha no le molesta que se haga un concierto, ellos hacían cuando gobernaban a Colombia y no habían concejaluchos indignados, lo que les molesta es que el cantante sea @Residente y esta es la verdadera razón por la cual quieren censurarlo.
No me extraña que se arrodillen, pero prefiero que usted se arrodille antes las madres de las víctimas de la escombrera. Lo invito a hacerlo juntos y pedir perdón.
Le tocó a un medio internacional como Univision de EE.UU. informar sobre los nexos de Álvaro Uribe Vélez, con el cartel de Sinaloa de México; ya entiendo porque el Consejo de Estado suspende a los consul que el presidente Petro, nombra en ese país y a quien obedece esa corte:
🇨🇴🇺🇸 El presidente @petrogustavo llama a regularizar migrantes estadounidenses en Colombia y afirmó que "los migrantes son seres humanos y sujetos de derechos, y como tal deben ser tratados".
Los detalles en la noticia: https://t.co/pYyAOnL0aj
Trump, a mi no me gusta mucho viajar a los EEUU, es un poco aburridor, pero confieso que hay cosas meritorias, me gusta ir a los barrios negros de Washington, allí ví una lucha entera en la capital de los EEUU entre negros y latinos con barricadas, que me pareció una pendejada, porque deberían unirse.
Confieso que me gusta Walt Withman y Paul Simon y Noam Chomsky y Miller
Confieso que Sacco y Vanzetti, que tienen mi sangre, en la historia de los EEUU, son memorables y les sigo. Los asesinaron por lideres obreros con la silla eléctrica, los fascistas qué están dentro de EEUU como dentro de mi país
No me gusta su petroleo, Trump, va a acabar con la especie humana por la codicia. Quizás algún día, junto a un trago de Whisky qué acepto, a pesar de mi gastritis, podamos hablar francamente de esto, pero es difícil porque usted me considera una raza inferior y no lo soy, ni ningún colombiano.
Así que si conoce alguien terco, ese soy yo, punto. Puede con su fuerza económica y su soberbia intentar dar un golpe de estado como hicieron con Allende. Pero yo muero en mi ley, resistí la tortura y lo resisto a usted. No quiero esclavistas al lado de Colombia, ya tuvimos muchos y nos liberamos. Lo que quiero al lado de Colombia, son amantes de la libertad. Si usted no puede acompañarme yo voy a otros lados. Colombía es el corazón del mundo y usted no lo entendió, esta es la tierra de las mariposas amarillas, de la belleza de Remedios, pero tambien de los coroneles Aurelianos Buendía, de los cuales soy uno de ellos, quizás el último
Me matarás, pero sobreviviré en mi pueblo que es antes del tuyo, en las Américas. Somos pueblos de los vientos, las montañas, del mar Caribe y de la libertad
A usted no le gusta nuestra libertad, vale. Yo no estrecho mi mano con esclavistas blancos. Estrecho las manos de los blancos libertarios herederos de Lincoln y de los muchachos campesinos negros y blancos de los EEUU, ante cuyas tumbas llore y recé en un campo de batalla, al que llegue, después de caminar montañas de la toscana italiana y después de salvarme del covid.
Ellos son EEUU y ante ellos me arrodillo, ante más nadie.
Túmbeme presidente y le responderán las Américas y la humanidad.
Colombia ahora deja de mirar el norte, mira al mundo, nuestra sangre viene de la sangre del califato de Córdoba, la civilización en ese entonces, de los latinos romanos del mediterraneo, la civilización de ese entonces, que fundaron la república, la democracia en Atenas; nuestra sangre tiene los resistentes negros convertidos en esclavos por ustedes. En Colombia está el primer territorio libre de América, antes de Washington, de toda la América, allí me cobijo en sus cantos africanos.
Mi tierra es de orfebrería existente en época de los faraones egipcios, y de los primeros artistas del mundo en Chiribiquete.
No nos dominarás nunca. Se opone el guerrero que cabalgaba nuestras tierras, gritando libertad y que se llama Bolívar
Nuestros pueblos son algo temerosos, algo tímidos, son ingenuos y amables, amantes, pero sabrán ganar el canal de Panamá, que ustedes nos quitaron con violencia. Doscientos héroes de toda latinoamerica yacen en Bocas del Toro, actual Panamá, antes Colombia, que ustedes asesinaron.
Yo levanto una bandera y como dijera Gaitán, así quede solo, seguirá enarbolada con la dignidad latinoamericana que es la dignidad de América, que su bisabuelo no conoció, y el mio sí, señor presidente inmigrante en los EEUU,
Su bloqueo no me asusta; porque Colombia además de ser el país de la belleza, es el corazón del mundo. Se que ama la belleza como yo, no la irrespete y le brindará su dulzura.
COLOMBIA A PARTiR DE HOY SE ABRE A TODO EL MUNDO, CON LOS BRAZOS ABIERTOS, SOMOS CONSTRUCTORES DE LIBERTAD, VIDA Y HUMANIDAD.
Me informan que usted pone a nuestro fruto del trabajo humano 50% de arancel para entrar a EEUU, yo hago lo mismo.
Que nuestra gente siembre maíz que se descubrió en Colombia y alimente al mundo
(Traducido con Deepseek) Trump, I don’t really like traveling to the U.S. much; it’s a bit boring, but I admit there are some commendable things. I enjoy visiting the Black neighborhoods in Washington. There, I witnessed an entire battle in the U.S. capital between Black and Latino communities, with barricades and all, which I thought was nonsense because they should unite instead.
I confess I admire Walt Whitman, Paul Simon, Noam Chomsky, and Miller.
I confess that Sacco and Vanzetti, who share my blood, are memorable figures in U.S. history, and I follow their legacy. They were murdered by the fascists within the U.S., just as they exist in my own country, executed in the electric chair for being labor leaders.
I don’t like your oil, Trump. It’s going to destroy humanity out of greed. Maybe one day, over a glass of whiskey—which I’ll accept despite my gastritis—we can speak frankly about this. But it’s difficult because you consider me an inferior race, and I am not, nor is any Colombian.
So, if you know someone stubborn, that’s me, period. You can use your economic power and arrogance to attempt a coup, as you did with Allende. But I will die standing by my principles. I’ve endured torture, and I will endure you. I don’t want enslavers next to Colombia; we’ve had enough and freed ourselves. What I want next to Colombia are lovers of freedom. If you can’t stand with me, I’ll go elsewhere. Colombia is the heart of the world, and you’ve failed to understand that. This is the land of yellow butterflies, of the beauty of Remedios, but also of Colonel Aureliano Buendía, and I am one of them, perhaps the last.
You may kill me, but I will survive in my people, who existed long before yours, in the Americas. We are people of the winds, the mountains, the Caribbean Sea, and freedom.
You don’t like our freedom, fine. I won’t shake hands with white enslavers. I will shake hands with white libertarians, heirs of Lincoln, and with the Black and white farm boys of the U.S., at whose graves I wept and prayed on a battlefield I reached after walking through the mountains of Tuscany and surviving COVID.
They are the U.S., and before them, I kneel—before no one else.
Bring me down, President, and the Americas and humanity will respond.
Colombia no longer looks to the north; it looks to the world. Our blood comes from the blood of the Caliphate of Córdoba, the civilization of its time, from the Latin Romans of the Mediterranean, the civilization that founded the republic and democracy in Athens. Our blood carries the resilience of Black people enslaved by you. In Colombia lies the first free territory in the Americas, before Washington, before all of the Americas. There, I take refuge in their African songs.
My land is one of goldsmithing that existed during the time of the Egyptian pharaohs and of the world’s first artists in Chiribiquete.
You will never dominate us. The warrior who rode through our lands, shouting for freedom, named Bolívar, stands in your way.
Our people may be somewhat fearful, somewhat shy, naive, and kind, lovers at heart, but they will reclaim the Panama Canal, which you took from us with violence. Two hundred heroes from all of Latin America lie in Bocas del Toro, now Panama, once Colombia, whom you murdered.
I raise a flag, and as Gaitán said, even if I stand alone, it will remain hoisted with the dignity of Latin America, which is the dignity of the Americas—a dignity your great-grandfather never knew, but mine did, Mr. President, an immigrant to the U.S.
Your blockade doesn’t scare me because Colombia, besides being the country of beauty, is the heart of the world. I know you love beauty as I do; don’t disrespect it, and it will offer you its sweetness.
FROM TODAY, COLOMBIA OPENS ITS ARMS TO THE WORLD. WE ARE BUILDERS OF FREEDOM, LIFE, AND HUMANITY.
I’ve been informed that you’ve imposed a 50% tariff on our human labor’s fruits to enter the U.S. I’ll do the same.
…