Lo que la pobre Beatriz confunde es su rechazo con un juicio sobre el rito, cuando su rechazo es solo un dato sobre ella misma.
Soy catalán y vivo en Andalucía, buena parte del tiempo perdido en la nada del enorme término de Almonte. Soy historiador de la Antigüedad y antropólogo.
Lo primero que se aprende en este oficio es a separar dos cosas que la gente confunde sin parar: la sensación que algo te produce y lo que ese algo significa. Podemos estar en las antípodas sin desdén porque no es una contradicción que tengamos que resolver.
Lo que desde fuera parece caos, violencia y descontrol es en realidad un mecanismo altísimamente estructurado para producir solidaridad social a través del cuerpo y la emoción. La gente no se agolpa a pesar del rito; el agolpamiento es el rito. Lo que el espectador moderno —higiénico, individualista, alérgico al contacto y a la pérdida de autonomía corporal en una masa— lee como barbarie es precisamente la dimensión encarnada de la religión, esa que Occidente lleva siglos intentando domesticar y volver decorosa.
El salto de la reja es el ejemplo de manual de la efervescencia colectiva de Durkheim. El salto es un acto ritual de posesión y pertenencia. Una vez al año, el pueblo de Almonte reclama físicamente a su Virgen de manos de todos los demás —de las hermandades filiales, de los forasteros, de España entera— y afirma un pacto: Ella es nuestra.
Yo no puedo tocar a la virgen aunque tenga tierra en Almonte. Al menos no sin permiso. La "apropiación de los almonteños" es, vista por dentro, lo más coherente del asunto. No es una corrupción del rito: es su gramática.
La contestación, el forcejeo, el monopolio que indigna a los de fuera son la forma misma en que se dramatiza ese vínculo. Turner lo llamaría communitas en estado liminal; la romería suspende la estructura social ordinaria, y el salto es el instante incandescente de esa suspensión.
Y aquí está la gran paradoja del catolicismo popular, que es lo que de verdad escandaliza al laico ilustrado sin que sepa nombrarlo: la Blanca Paloma no es "la Virgen" en abstracto. Es una entidad local, de marisma, de Almonte. Lo cósmico hecho parroquial que organiza @hdadmatrizrocio sin poder gestionar del todo porque siempre le va a superar.
Esa reducción de lo universal a lo propio es exactamente lo que el universalismo urbano no tolera, porque lo vive como provincianismo, pero es uno de los mecanismos más antiguos y eficaces que tiene el ser humano para habitar el mundo.
Buena parte de ese horror progresista hacia la religiosidad popular andaluza no es tan nuevo ni tan crítico como cree: recicla un viejo prejuicio —el de la España "culta" mirando por encima del hombro a lo cañí, a la España profunda, a Andalucía como folclore vergonzante—. Es la visión de la metrópoli sobre la colonia, que dura más de tres mil años.
Ese clasismo y ese desprecio territorial no es de izquierdas, Beatriz, así que mejor vigila tus incoherencias.
Yo vivo en ese umbral, pero por la parte de fuera. Mi finca está en esa misma franja de transición entre marisma y monte mediterráneo donde lleva milenios produciéndose lo sagrado. Los santuarios en los bordes del agua, en las zonas liminales entre lo seco y lo húmedo, las divinidades femeninas en el límite de las marismas. Eso no nace en el XIII con la ermita. Es un patrón larguísimo, el mismo que rastreas desde el Calcolítico y lo tartésico. El impulso de sacralizar ese umbral concreto es viejísimo. Quien se ríe del Rocío se ríe de algo mucho más antiguo y más humano de lo que sospecha.
Estuve el sábado en el Rocío abrumado, impresionado y desbordado, acogido por la gente de Almonte y por quienes llegan desde fuera, igual que se hacía en lo que ahora es el dolmen de Soto en Trigueros o en la Valencina del Calcolítico.
El Rocío es un hub, un inmenso lugar de encuentro que funciona igual que cuando vivía la jovencita que fue enterrada en la tumba PP4 de Valencina, la dama del Marfil.
Yo nunca seré almonteño, ni siquiera andaluz, pero me parece estupendo que conviertan lo inmenso en lo local. Lo hacen de lo que tienen: de barro y de marisma, que es uno de los gestos más antiguos del ser humano. Sacralizar ese umbral exacto, el filo entre el agua y el monte, viene de muy lejos.
Nunca pediré permiso a los almonteños para tocar a la virgen y nunca saltaré la reja, pero los veo con absoluto respeto igual que piso su tierra con un respeto sagrado. Entre el fervor que no comparto y el desprecio que tenéis algunos, me quedo con mirar e intentar comprender. Es lo único que, como historiador, sé hacer de verdad.
Y es exactamente lo que tú harías, Beatriz, si tu izquierda fuese real y no puro clasismo estético.
Dicho esto, sobre todo para que el PSOE tome nota, un candidato desconocido no es siempre una mala opción. Por un lado porque entre los tuyos va a ser popular. Por otro, porque permite romper con el pasado para el grueso del electorado y ampliar el espacio.
@LosRemediosSvq O sea, que Sevilla después de ser la Babilonia de Occidente, la Atenas del siglo Oro, la cuna de Velázquez y Murillo, de Cervantes y Bécquer, la de Blanco White y Olavide, la de Machado y Cernuda… estaba esperando a Belén Esteban para ser universal. Panda de ágrafos y catetos
Jajajajaj, qué gran cosa es ser sevillano. Pagas impuestos municipales para organizar las fiestas que se montan los de fuera, que te expulsan de tu ciudad y te joden tu rutina diaria.
Es realmente humillante. Convertir la ciudad, el casco histórico, en un escenario para unos pocos, sin el consentimiento de vecinos, ni de la sociedad civil, todo por un turismo que te está asfixiando y está matando la vida y la idiosincrasia de la ciudad.
Entre la horterada del turismo de masas, entre la barbarie guiri en chanclas, entre los oligofrénicos borrachuzos de las despedidas, en medio de toda esa cochambre y fealdad, las muchachas que iban para la feria con sus trajes de gitana resplandecían como diosas de la Antigüedad.
Es que, yo qué sé. No se puede hacer mejor. Es un oasis ante tanta ignorancia, mezquindad, cicatería. Verla te convence de que este mundo merece la pena, que nada es tan terrible porque, al final del camino, está Ella, así que hay que seguir intentándolo.
Amenazar con cortar el comercio con un aliado de la OTAN porque se niega a participar en un bombardeo ilegal revela que esta relación no es entre socios, es entre un poder que manda y aliados que obedecen o son castigados. Eso no es una alianza, es subordinación.
Antes de que leas 400 mensajes de 400 vendepatrias como este debes saber que:
Trump ha bombardeado y secuestrado al Presidente de Venezuela, ha chantajeado a Europa, se ha repartido las tierras raras de Ucrania con Putin, se quiere quedar con Groenlandia, ha amenazado a Dinamarca, a Canadá, a Méjico, a Colombia y a Cuba, se ha inventado una ONU propia para construir un resort en Gaza, ha cortado la ayuda a Somalia, se ha mofado de las personas trans y de otros presidentes en una rueda de prensa, ha asesinado y secuestrado incluso a niños con un ejército paramilitar privado llamado ICE que separa a la gente con chubasqueros de colores en campos de concentración y ha bombardeado y asesinado en Irán.
En 3 meses.
Te digan los que te digan estos mercenarios a sueldo, plantarle cara es una obligación moral.
No es noche de celebrar nada pero si de presumir…presumir de tener la fortuna de ser sevillista. La suerte de ser distinto.
Entre un te quiero y te quiero… ahora y siempre @SevillaFC