"La alegría me había hecho fuerte, porque (...) me había enseñado que no existe trabajo, ni esfuerzo, ni culpa, ni problemas, ni pleitos, ni siquiera errores que no merezca la pena afrontar cuando la meta, al fin, es la alegría".
"El corazón helado", Almudena Grandes
Aún me falta aprender mucho, ya no quiero ejercer lo que estudié, seré contempladora yogui, tendré un hijo, viviré en un lugar bonito y estaré cerca de la naturaleza.