Cuando el amor termina uno debe aprender a dejarlo atrás. No tiene sentido seguir con una persona que, por la razón que fuera, no corresponde a tus sentimientos o no quiere estar a tu lado.
No es fácil dejar ir, pero hay que entender que es más doloroso sentarte a esperar a que pase algo que, a pesar de todas sus promesas, nunca ha pasado.