qué lindo se siente que alguien te diga lo hermosa que sos, lo bien que te ves, la felicidad que causás en su vida, el cariño que te tiene o los sentimientos que le provocás. Qué bonito que te quieran y no teman decirlo.
Si a Carlos Manzo lo mataron por defender a su gente, si a Bernardo Bravo lo mataron por negarse a pagarle al crimen, si a Homero Gómez lo mataron por proteger un bosque… entonces en este país no están en peligro los criminales.
Estamos en peligro los que no nos vendemos.