Podéis llamarme exagerado pero la colaboración Nolan - Göransson me parece tan alucinante como ocurrió con Spielberg - Williams. Hablo de la simbiosis que se crea entre director y compositor.
Nolan ha encontrado un compositor que le carrilea todas las set pieces y las eleva por encima del resto de la película. La escena de la catarsis antes de partir de la isla de Calypso por ejemplo.
Hay un debate que, como cinefilos, estamos retrasando ya demasiado tiempo. Quizá no se quiere hablar o haya intereses para taparlo:
Paloma y Nacho... ¿Qué son? ¿Están juntos? ¿Lo estarán? Son dudas que me asaltan por la noche.
1/ Sé que medio mundo se encuentra atrapado por el canto de La Odisea de Nolan, pero es que yo quería hablar de “La muerte de Robin Hood”, de Michael Sarnoski, una de las películas más inquietantes y más oscura basada en una obra clásica que he visto en los últimos años.
Tiene que ser horrible politizar todo. Que ocurra cualquier cosa, que tu país gane al fútbol, que se produzca un terremoto en Sri Lanka o que llueva mucho en el desierto de Gobi, y sientas la necesidad de buscar el sesgo de tu idiología para explicar el hecho. Horrible.
Hermano,
Has ganado el mundial. Has hecho historia. 🥹❤️
Pero más allá del trofeo, gracias por esto: has hecho que millones de inmigrantes como nuestros padres se sientan orgullosos de que sus futuros hijos algun dia puedan vivir lo que tu has vivido y de que millones de españoles empaticen con nuestra historia que no es solo la nuestra sino la de todas las personas que dejan todo atrás por un futuro mejor, porque has tocado el cielo con los dedos y has demostrado que con trabajo y esfuerzo todo es posible.
Hoy el mundo te ha conocido mas si cabe y has puesto nuestro apellido en el infinito, por lo siglos de los siglos.
Te admiro. Te amo. Campeón del mundo ✊🏿🏆🥹
❤️🤍 De Lezama a la cima del fútbol mundial.
Tres jugadores del @athleticclub, comandados por un exleón, campeones del Mundo.
Zorionak Unai, Luis, Laporte y Nico.
📸 @rfef#AthleticClub 🦁
Somos la generación de las TRES ESTRELLAS, somos la generación de los TRES MUNDIALES.
2010, Johannesburgo.
2023, Sídney.
2026, Nueva York.
Gracias, gracias y gracias.
“Y como somos los mejores, además, les vamos a ganar”. Palabras de un Luis Aragonés que hoy podría haber recitado perfectamente Luis de la Fuente antes de la final. ‘La Roja’ no ha dejado margen de dudas en este Mundial: ha sido la mejor selección de principio a fin. Desde la portería hasta la delantera, del once titular hasta cada uno de los miembros del cuerpo técnico. La pelota no se mancha cuando esta selección la pone a rodar, no hay césped que la pueda parar.
Cómo España ha encarado su duelo contra Argentina es un reflejo de la evolución futbolística de ‘La Roja’ en los últimos años. Aunque acabó con un final feliz, la final de Johannesburgo fue la de la ansiedad. La tensión constante de sufrir cada minuto a pesar de proponer más fútbol, por no saber si nunca se va a repetir la oportunidad de ganar una Copa del Mundo. Esta, en cambio, ha sido la de la seguridad. La del convencimiento permanente de que el gol, tarde o temprano, llegaría por cómo la selección española estaba tratando a la redonda. Y también de que el balón en nuestra propia red tampoco acabaría. Denegar a la vigente campeona del mundo sin ocasiones y acabar una cita mundialista con solo un gol en contra no está ni mucho menos al alcance de todos.
El grito de Ferran Torres ha sido el puente común de un país tan bonito como puntero futbolísticamente y diverso en sus propias fronteras. Desde que España encontró ‘su fútbol’ y ‘sus futbolistas’, ‘La Roja’ no ha hecho nada más que crecer y reconciliar a sus 49 millones de habitantes. Esta es la sentencia de muerte a todas las noches con lágrimas en los ojos por injusticias, oportunidades desaprovechadas o un juego demasiado visceral. También el adiós al miedo de no volver a ser campeones mundiales. Bienvenida seas, segunda estrella. Acomódate, pero ten una cosa clara: este grupo se pondrá manos a la obra para darte más compañía en un abrir y cerrar de ojos.
🇪🇸⭐️⭐️
THE ODYSSEY. On top of the powerful visuals Nolan always delivers, there’s a narrative and emotional maturity here that you rarely see in his cinema. It’s a brilliant, epic, and fragmented take on identity, nostalgia, and coming home, grounded in pure realism while beautifully capturing the fantasy elements. A breathtaking cinematic experience.
Need an extended cut of The Odyssey where more weapons keep dropping from the ceiling for Pattinson to point out to the other suitors. “The nunchucks!! The Glock, get the Glock!”