Lo peor de descender actualmente en el fútbol argentino no es el hecho de asumir el “castigo” de haber sido el peor equipo del año (y que te hayan perjudicado), sino saber que es prácticamente imposible rebotar y regresar rápido a primera.
Realmente hoy es el peor de los infiernos. Es bajar al gallinero, chocar con clubes que deberían estar en quinta división y que encima van a ser beneficiados por la cúpula corrupta del fútbol argentino.
Esa modita de no festejar los goles en pose de chad es una poronga. Esto es fútbol no NBA. Hay 80mil personas en un estadio ABIERTO. Los goles se gritan así: