hoy analizaba algo que quizá a muchos les pasa pero casi nadie dice en voz alta: esa sensación de que vives, pero no te atreves a mostrarte (no sólo en internet, sino también en la vida real).
hablemos del “posting zero”.
Lamentablemente quienes viven evitando el dolor al nivel de la inacción y creyéndose a salvo, suelen convertirse en sus propios verdugos. Quizás porque el precio que se paga para que nada te lastime, es que nada te emocione.