Y en ese momento se entendió porque el destino había quitado a Hugo Ayala de esa tan ansiada final.
Era Pacho Meza el héroe anónimo que le daría a Tigres la sexta estrella, ahí moriste tú, tu gente, tus ídolos y tu estadio.
Morías por ganarla, y moriste por perderla, amargo.