No importa a donde me lleven las decisiones que tome en el camino, siempre regreso a mi hogar, a mis valores y principios. Porque es lo que me inculcaron, son mis raíces, es lo que realmente soy y estoy orgullosa de donde vengo.
Que todos vuelvan nunca me ha subido el ego, ni me hace sentir especial; me entristece y me rompe pensar que las personas tuvieron que perderme para saber que valía la pena quedarse.
vi un texto que decía: "No hablo mal de la gente que alguna vez amé, pero seré honesta sobre lo que yo viví. Y si eso les molesta, entonces tal vez debieron portarse mejor conmigo." Y estoy completamente de acuerdo.
El celibato se vuelve muy fácil para una mujer cuando se da cuenta de que literalmente no hay ningún hombre con el que valga la pena involucrarse a menos que la ayude a mejorar su vida y la ame correctamente. Pueden pasar meses tras meses; en realidad no es nada.