Algunos venezolanos quieren que Trump llegue con Coca-Cola, hielo, perros calientes y les construya la casa, les dé un carro, de la nada les dé un salario de $100k al año y que también les monte los centros de votación, les pregunte a quién quieren que esté en el tarjetón, les ayude a ganar al candidato de su preferencia, les supervise las elecciones, les alabe al que gane y listo, como si Estados Unidos le debiera algo a Venezuela.
Bájense de esa nube. A partirse el alma trabajando, que bastante que EEUU está haciendo y por supuesto que hay que pagarles por todo, como ellos lo decidan.
Bienvenidos al mundo real. Venezuela no tenía soberanía, no la tiene ahora y una alianza con Estados Unidos es lo mejor que le ha pasado en 27 años.
Pónganse los patines.
Me causa gracia este nacionalismo barato que apareció de repente por el petróleo venezolano. Hermanos: perdimos.
Y no empezamos a perder con Maduro. Ni siquiera con Chávez.
Llevamos 60 años tomando malas decisiones.
Construimos un país donde el Estado crecía mientras el ciudadano dependía cada vez más de él. No hicimos un país de propietarios: hicimos un país dependiente de la renta petrolera.
PDVSA terminó cargando sobre sus hombros un país entero. Empresas que necesitaban protección del Estado. Ciudadanos esperando que el petróleo financiara el desarrollo. Políticos repartiendo una renta que parecía infinita.
Tuvimos una de las mayores riquezas del planeta debajo de nuestros pies y confundimos durante décadas riqueza con prosperidad.
Después pusimos la cereza sobre el pastel:
Elegimos a Chávez. Sí, nosotros. Lo eligieron los venezolanos en democracia.
Y después tuvimos una dirigencia incapaz de detenerlo. Cedimos instituciones. Cedimos espacios. Cedimos democracia. Una y otra vez.
Cuando finalmente una mayoría entendió la magnitud de lo que habíamos hecho, ya estábamos intentando ganarle democráticamente a quienes llevaban más de 20 años destruyendo las reglas del juego.
Y mientras tanto, los militares que supuestamente defendían nuestra soberanía decidieron defender a Chávez, a Maduro y al PSUV.
Hasta que llegó Estados Unidos.
48 minutos.
Perdieron.
Trump lo dijo sin complejos: “To the victor belong the spoils.”
Al vencedor le pertenece el botín.
¿Y ahora nos vamos a escandalizar por el petróleo?
¿Ahora descubrimos la soberanía?
La soberanía no la perdimos ayer. Llevamos décadas entregándola nosotros mismos.
Nacionalizamos el petróleo. Lo pusimos bajo control del Estado. Nos llenamos la boca diciendo que “el petróleo es nuestro”.
¿Y qué hicimos con él?
¿Nos convertimos en Arabia Saudita?
No.
Terminamos mucho más cerca de Cuba o Haití.
Por eso, si ahora llegan inversiones, aumenta la producción, vuelve el empleo y finalmente los venezolanos pueden beneficiarse de la riqueza que llevan generaciones teniendo debajo de los pies, para mí es una buena noticia.
¿Pudo ser peor? Por supuesto.
Pero perdimos.
Y cuando pierdes una guerra, pagas.
Quizás esa sea la lección que Venezuela necesitó 60 años para aprender:
La libertad no te la regalan.
La prosperidad tampoco.
Y tener petróleo debajo de los pies jamás significó que fuéramos ricos.
La riqueza se construye.
Venezuela, crudo y Trump.
A ver si te enteras.
Cuando Maduro regalaba petróleo a la dictadura de Cuba —unos 57.000 millones de dólares en dos décadas, mientras PDVSA pagaba hasta 12 dólares más por barril importado de lo que le cobraba a La Habana— lo llamaban "soberanía".
Cuando vendía el Merey a China con descuentos de 14 a 21 dólares por barril bajo el Brent, a través de intermediarios opacos, lo llamaban "soberanía".
Cuando regalaba crudo a Rosneft, no por dinero, sino para amortizar 6.500 millones de dólares en préstamos rusos a cambio de cobertura política, lo llamaban "soberanía".
Cuando 21.000 millones de dólares de exportaciones quedaron sin cobrar entre 2020 y 2023 —solo se pagó el 16% de lo facturado— y 42.000 millones se esfumaron en tramas de corrupción en PDVSA, lo llamaban "soberanía".
Ahora Estados Unidos aporta 100.000 millones de dólares de inversión 100% privada, empleo e infraestructuras, con un régimen fiscal transparente de hasta 30% de regalía más 15% sobre el ingreso bruto, que supondrán 209.000 millones de ingresos para el pueblo venezolano, gestionados por EE. UU. para evitar que el chavismo lo robe.
El dinero que antes desaparecía en intermediarios y empresas pantalla de la mafia chavista ahora es auditable y trazable.
... Y ahora —sí, ahora— se "indignan".
Fascinante.
I remember when censorship in social media started in Venezuela. The only difference is the dictators could only mess with the internet service instead of direct control of the social media platforms
@Beisbologo El dueno estaba en conocimiento en todo el momento. Si no lo estuviera, el pudiera amonestar s los jugadores alegando que la trampa lo afecto a el de manera economica hablando de bonos y extensiones. Asi mismo, el dueno se beneficio al conseguir mejores contratos publicitarios.
Tired of entitled people, who think they're better than you and use it as an excuse to yell at you for no reason. If you have been victim of this, understand these people feel inferior to you and that's why they actually do it. Sadly, these people might be related to you too