Lo siento, pero mientras haya un solo abuelo español con 47 años cotizados que no tenga para pagarse unos dientes no podemos estar pagando los medicamentos de extranjeros que no hayan cotizado ni un solo día. Llamadme racista, facha o runner, me da igual.
El día que este colectivo entienda que no son los protagonistas de absolutamente nada, el fútbol español comenzará a crecer.
Les encantan los focos, se creen súper estrellas y viven cada vez más para la foto.
Es una delicia llegir ara la premsa esportiva barcelonista després del 7-2 al Newcastle. En Laporta, el Hansi i els nois han domat a tota la premsa tòxica en pocs dies i ara els toca desfer-se en elogis després de l’ exhibició del Barça. Mercenaris.
Qué hace este tío girando la cámara como si fuese DjMariio en Cardiff reaccionando a la final de la Champions, después de recibir literalmente un misilazo a escasos metros.
Imagínate qué pasaría si salgo yo a hablar a un atril de Vox o del PP cobrando dinero público como “analista independiente” en RTVE.
Es una aberración, es una ignominia. Y toda la prensa callada ante esta barbaridad. Hipócritas.
Amacio Ortega dona cientos de millones de euros a la lucha contra el cáncer.
El bioquímico Mariano Barbacid, consigue avances extraordinarios contra el cáncer de páncreas, gracias a financiación privada.
Maldito capitalismo.