La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.
Para quienes no entendieron:
No se trata de cancelar, sino de reemplazarlo por el Día de la Familia.
Muchas escuelas y colegios ya lo hacen, celebrando y reconociendo a quienes realmente están presentes en la vida de los niños.
Se conmemora a las familias en todas sus formas y a quienes cumplen con ese rol, más allá de los títulos.
Incluir no es borrar, es abrazar a todos.