@lausacr@Libertino506 ¿Están investigando por eso o porque la actividad en la que invirtieron funcionaba, presuntamente, para el blanqueamiento de capitales?
@irefari En caso de ser cierto, es muy grave, para un país acostumbrado a recibir y otorgar miles de solicitudes de refugio, ver a compatriotas solicitar - y que le otorguen- asilo político. ¿Esto sucedía en gobiernos anteriores? Esto independientemente de la "boca de cloaca".
@KevinJimenezCR Por eso hay que ser prudentes con los resultados de los amistosos de pretemporadas... A ver cuánto quedaría este partido si fuera oficial!
La verdad sobre el presupuesto de la Contraloría
La CGR remitió el oficio DC-0174-(8455)-2026 al Ministro de Hacienda...
https://t.co/0FVRTmGQcA
#cgr#cgrcostarica#verdad#PresupuestoContraloría
Después de 27 años, hoy es mi último día como conserje del edificio Cielo Azul. Me jubilo, tras haber visto pasar a varias generaciones de vecinos. Pero el que debería ser un día especial, se ha convertido en uno de los peores por la foto que acabo de encontrar... >>>
La frase de Laura Fernández sobre Nicaragua.
Zovatto: La presidenta Fernández coloca a Costa Rica del lado equivocado de la historia, traiciona una tradición histórica, y normaliza a una dictadura corrupta y asesina. Mi artículo en Confidencial. https://t.co/qgCQSg1F8C
Pido disculpas a las hermanas y hermanos de #Nicaragüa ante las atroces declaraciones de la presidenta de mi país.
1. Habló de la “forma de gobierno que ellos han elegido tener” ignorando que las tres últimas “reelecciones” (2011, 2016, 2021) organizadas por el régimen Ortega-Murillo, fueron cuestionadas por observadores internacionales. En la última “elección”, siete candidatos presidenciales fueron encarcelados o inhabilitados.
2. Encubrió bajo una supuesta “estabilidad económica” los sufrimientos a que ha sido sometido el pueblo nicaragüense por parte de la dictadura: más de 350 asesinatos; más de 120 casos de desaparición forzada; más de 1000 opositores detenidos; más de 5000 organizaciones de la sociedad civil clausuradas; decenas de universidades cerradas; y represión transnacional documentada, que incluye el vil asesinato en territorio costarricense de Roberto Samcam.
3. Ignoró el más reciente crimen de la tiranía. La muerte en detención del dirigente Miskito #BrooklynRivera que ha creado indignación internacional con pronunciamientos de la @OEA_oficial el @StateDept la @eu_eeas y organismos de derechos humanos.
4. Finalmente y a modo de exculpación a los dictadores Daniel y Rosario, cerró diciendo: “Dios con Nicaragua”. Cuando a esa sufrida población se le ha despojado también de la libertad religiosa, con sacerdotes encarcelados, congregaciones religiosas expulsadas, y hasta templos y procesiones de Semana Santa clausuradas.
Hay dos posibles explicaciones de tal desatino: ignorancia o indiferencia. Si es lo primero, avergüenza al país; si es lo segundo deshonra nuestra tradición de condena absoluta a las tiranías y no representa el sentir mayoritario de los costarricenses.
La semana anterior tuvimos una exitosa edición del Masters Camp en La Cueva y disfrutamos junto a ex jugadores y decenas de Morados que vivieron momentos inolvidables 💜🔥
🫱🏻🫲🏼 Gracias a nuestros patrocinadores por hacer posible este evento: Tico Socks Sports, Hack Sports, Jet, Rumba
Cuando el ICE se fundó en 1949, el país no estaba pensando únicamente en kilovatios. Estaba pensando en desarrollo. En comunidades rurales con acceso a refrigeración para medicinas. En familias que pudieran conservar alimentos. En estudiantes que pudieran estudiar de noche. En clínicas con equipos básicos. En fincas con tecnología. En empresas que pudieran nacer fuera de la capital.
La electricidad es una tecnología de propósito general. Como tal, más que producir un bien específico, produce las condiciones para que muchas otras cosas sean posibles. Es un habilitador del desarrollo.
Por eso Costa Rica decidió, en su momento, que este recurso no podía quedar sujeto únicamente a la lógica de la rentabilidad privada o de mercado.
Y funcionó.
El país alcanzó una cobertura superior al 99%, una matriz casi totalmente renovable y una de las tarifas residenciales más competitivas de Centroamérica. Lejos de darse por accidente o por suerte, esos resultados se dieron porque hubo planificación pública, inversión de largo plazo y una comprensión clara de que la energía es infraestructura estratégica.
Costa Rica ya tiene un sistema eléctrico con logros enormes: cobertura prácticamente universal, matriz mayoritariamente renovable, tarifas competitivas en la región y un principio de solidaridad territorial que ha permitido llevar electricidad a todo el país, no solo a los lugares más rentables.
Ahora bien, reconocer ese logro no significa negar los problemas actuales.
Sí: el ICE necesita modernizarse.
Sí: la capacidad de inversión pública es limitada.
Sí: el modelo actual tiene ineficiencias reales que deben corregirse.
También hay un escalamiento eléctrico que está llegando, impulsado por la movilidad eléctrica y la inteligencia artificial, que ni el proyecto 23.414 ni el debate político actual están contemplando con la seriedad necesaria.
El Plan Nacional de Descarbonización exige que el 30% de la flota ligera sea eléctrica al 2035. Eso implica cientos de miles de vehículos cargándose, probablemente, en horarios donde el sistema ya enfrenta presión.
A eso se suma una nueva demanda que casi nadie está discutiendo: la inteligencia artificial.
Cada consulta, cada modelo, cada sistema de automatización, cada centro de datos, cada plataforma educativa, empresarial o gubernamental basada en IA consume energía. La economía digital, lejos de flotar en el aire, requiere electricidad, capacidad de cómputo, redes, almacenamiento y planificación.
Si bien el proyecto actual, entre sus virtudes, aporta una respuesta posible (entre muchas) sobre cómo organizar el mercado existente, no responde cómo escalar el sistema para el mundo que viene.
El problema central del proyecto actual es que reorganiza una de las infraestructuras más importantes del país sin demostrar, con suficiente evidencia pública, que el nuevo modelo protegerá lo que Costa Rica ya ha logrado.
Además, crea un nuevo operador, abre un mercado mayorista, modifica el papel histórico del ICE y habilita nuevas formas de participación privada, pero no incorpora mecanismos vinculantes que garanticen que las supuestas eficiencias se traduzcan en mejores tarifas para los hogares, las pequeñas empresas y las comunidades rurales.
También deja preguntas críticas sin resolver. No hay modelaciones tarifarias públicas suficientemente claras. No hay salvaguardas robustas contra la pérdida de solidaridad si grandes consumidores migran a mejores contratos. No hay un mecanismo claro para redistribuir beneficios de exportación eléctrica hacia el sistema. No se explica con suficiente detalle cuánto costará crear y operar el ECOSEN ni cómo ese costo impactará la tarifa final.
Todo esto, además, ocurre en medio de una conversación pública cargada de exageraciones y especulaciones tanto de quienes están a favor como de quienes están en contra.
Tampoco se abordan con la profundidad necesaria los riesgos de concentración de mercado, conflictividad ambiental, canibalización solar, almacenamiento, respaldo y planificación de largo plazo. Una reforma de esta magnitud no debería aprobarse solo porque promete eficiencia, trasladando todo el riesgo al usuario final.
¿Cuánta nueva capacidad firme necesita el país antes de 2035? ¿Cómo se va a financiar? ¿Cuál debe ser la meta nacional de almacenamiento? ¿Cómo vamos a gestionar la carga de vehículos eléctricos? ¿Qué señales tarifarias necesitamos? ¿Cómo protegemos a los hogares si los grandes consumidores negocian por fuera del esquema regulado? ¿Dónde está el plan para la demanda eléctrica de la inteligencia artificial?
Modernizar no puede reducirse a cambiar quién opera el mercado.
Modernizar no puede significar improvisar. Competitividad no puede significar trasladar riesgos al usuario residencial. Y abrir espacio a inversión privada no puede hacerse debilitando garantías públicas que han funcionado durante décadas.
Modernizar es construir un sistema capaz de sostener la siguiente etapa de desarrollo del país.
Necesitamos más inversión, más capacidad, más tecnología, más eficiencia, más almacenamiento, más generación renovable y mejores condiciones para una economía cada vez más intensiva en energía, datos e inteligencia artificial.
Necesitamos una reforma eléctrica moderna, técnica y orientada al futuro.
Pero una reforma eléctrica de esta magnitud no se puede aprobar con fe. Se tiene que aprobar con evidencia, modelaciones, garantías y salvaguardas claras.
Costa Rica no tiene que escoger entre inmovilismo estatal y liberalización mal diseñada. No debe escoger entre nostalgia estatal y fe ciega en el mercado. Debe construir una reforma seria, gradual, transparente y con garantías reales para la ciudadanía.
Muchos países han logrado modernizar su sistema eléctrico con planificación pública, inversión privada, subastas competitivas y una expansión acelerada de renovables.
En mis 22 años como periodista, tal vez sea este el reportaje más extraño que me han encargado. Sobre la pensión La Gloria, conocida por los trágicos sucesos que han tenido lugar en su interior. Tan conocida que desde hace años sus huéspedes no son los tradicionales… >>>