Exigir la prueba de ciudadanía para votar en EEUU suena como la más razonable del mundo. ¿Hay algo más básico, más esencial, que demostrar que se es ciudadano?
Pero, en EEUU, no existe un equivalente al DNI español: no hay un documento nacional que todo el mundo lleve en el bolsillo.
Aquí la mayoría de las personas se identifican con el permiso de conducir, pero este también lo tienen los inmigrantes, incluidos los inmigrantes indocumentados.
Solo hay dos formas de demostrar la ciudadanía: con el pasaporte o con la partida de nacimiento. La mitad de los estadounidenses carece de pasaporte, y no está claro cuántos conservan su partida de nacimiento.
El Brennan Center for Justice estima que 21 millones de estadounidenses no tienen manera de demostrar su ciudadanía.
Hay que entender que EEUU, más que un país, es un continente: un lugar con inmensas zonas rurales donde la oficina más cercana para hacerse un pasaporte puede quedar a 8 horas de coche. También abundan las bolsas de pobreza, donde coger un avión a otro país (hacerse un pasaporte) es poco menos que una fantasía.
Otra cosa es exigir una identificación oficial (como el permiso de conducir): esto se hace en 36 Estados. En los 14 restantes basta la comprobación del padrón electoral o una factura de la luz. Y es cierto que, a veces, como en Nueva York, te piden el nombre, comprueban que estás en la lista, y nada más.
En otras palabras: lo ideal sería que todo el mundo tuviera un hipotético DNI estadounidense o un pasaporte vigente, claro que sí, pero, en el mundo real, empezar a exigirlo implicaría arrebatar la posibilidad de votar a millones de personas (por lo general, pobres y/o de color).
Pero este es un debate con trampa. La razón por la que Donald Trump está ahora obsesionadísimo con la transparencia, la limpieza y la honestidad de las elecciones, es porque quiere controlarlas. Nos lo ha dicho él (“nacionalizar” las elecciones, “tomar control” del proceso, etc) y nos lo dice su historial de 2020/21.
Si el fraude electoral fuese un problema, habría que tomar medidas, no sé, crear un DNI estadounidense o abrir miles de oficinas para facilitar la tramitación de pasaportes. O reducir la pobreza.
Pero no hay fraude: el fraude no es ni anecdótico, es irrisorio.
El think tank ultraconservador The Heritage Foundation, sostén de la Administración Trump, tiene una base de datos de casos de fraude de las últimas décadas, y es un poema: en Pensilvania, por ejemplo, ha habido un total de 39 papeletas fraudulentas en 30 años. Repito: 39 en 30 años. 39 de un total de 100 millones de votos.
Es igual en el resto de Estados: los votos fraudulentos en Arizona, por poner otro ejemplo, representan el 0.0000845% del total.
El sistema electoral está brutalmente descentralizado y lo supervisa un sistema de comisiones bipartitas. Cuando alguien sospecha, hay recuentos y más recuentos: con tabuladores, a mano, a máquina (véase Georgia en 2020).
Es un sistema fiable. Lo demás, me temo, son bombas de humo.
@EPMadrid@giraldeo buenas tardes Antonio. Más allá del titular y nota de prensa, ¿sabes si está el detalle del proyecto disponible en algún sitio público? No lo encuentro...
@avanzaLD no funciona en la web la compra de ida y vuelta, obligando a hacer dos compras individuales con su doble tasa de gestión.. ¿podríais revisarlo? Gracias
La capacidad para sintetizar una idea o concepto en una imagen tan sencilla como poderosa, la de remover conciencias y ofender a los que se dan por aludidos, la de atrapar miradas y obligar al pensamiento crítico, son virtudes sólo al alcance de los genios. Y Bansky lo es.
La degradación moral de la política —que atestiguamos a diario en actitudes, zascas y tribunales— ha expulsado de lo público a las personas más rectas, preparadas e inteligentes.
¿Quién, en su sano juicio, detraería energías de su camino profesional y vital para descender al ruido, a la reyerta perpetua, e implicarse en lo colectivo?
Todo mi aprecio a quienes lo han hecho pero, por cada uno de ellos, el zeitgeist político vigente repelió a nueve.
Nuestro país —el que legaremos a nuestros hijos— no lo salvará otro partido, otro mesías. Solo lo salvará que seamos capaces de atraer de nuevo hacia lo público a las personas más rectas, preparadas e inteligentes que en las últimas décadas hemos reemplazado por hinchas y mediocres.
Una sociedad entra en decadencia democrática cuando el número de personas educadas, autocríticas y prudentes en las dos orillas ideológicas comienza a mermar. Estamos exactamente ahí.
La universidad pública ha sido, con sus muchos defectos, el gran igualador de oportunidades del país. Está siendo desmantelada en favor de un modelo que perpetua el privilegio en quienes pueden pagar la privada.
Incluso con sus insufribles líderes y burocracia, la UE es la región más libre, desarrollada y cívica del mundo.
Que Putin y Trump quieran desmantelarla tiene sentido.
Que haya idiotas útiles dentro de la propia UE apoyándoles es otra prueba de estos tiempos lunáticos.
Hi, actual scientist here 👋
Science doesn’t work by proving a negative.
You don’t prove unicorns don’t exist.
You look for evidence they do and if none shows up, you move on.
And here’s what we’ve found after decades of research:
Millions of children.
Dozens of studies.
Multiple countries.
Same result every time:
No causal link between vaccines and autism
That’s not uncertainty.
That’s overwhelming evidence.
Saying “well you can’t rule it out completely” isn’t science.
It’s appeal to ignorance - pretending “not disproven” is the same as “possible.”
If we accepted that logic, we’d have to fear:
🧪 Organic broccoli causing autism
📺 Television causing autism.
🌦 Clouds causing autism.
Because nobody has “ruled them out” either.
Science isn’t about imagining risks.
It’s about measuring them and vaccines have been measured more than almost anything else in medicine.
So let’s be clear:
💉 Vaccines have evidence.
❌ The autism claim has none.
Miles de bebés evitaron el hospital desde 2023. ¿Por qué no lo sabías? 👇
La bronquiolitis mandaba al hospital al 2% de los recién nacidos.
Ya no. España los inmunizó con un anticuerpo y mirad: ¡sus ingresos cayeron un 75%!