Espero con el alma algun dia entiendas cuanto amor me costó dejarte ir. 🌸
Por ti, por lo que eres, por mi derrota y por dejar de lado todo lo que algún día creí y defendí.
El amor no se agota en lo que se dice ni se asegura en lo que se entiende. No hay palabras exactas ni entendimiento perfecto. El amor se sostiene en ese espacio donde algo sigue en juego, donde se habla, se falla, se vuelve a intentar.
Gustavo Dessal lo dice así, “El amor, el amor verdadero, si es que acaso existe algo semejante, es una larga conversación que nunca logra decirse del todo…”
Amar no es solo sentir, es hacer. Es una posición.
Pensarlo como acción lo saca del ideal romántico. Porque no es solo lo que se siente, es lo que se sostiene. Es lo que se elige incluso cuando el brillo baja, cuando el entusiasmo se suaviza y lo que queda es el gesto.
Borges escribió que quien se enamora funda una religión cuyo dios es falible: pero lo verdaderamente grave es que se trata de un dios mortal, que un día sin más ni más puede imponernos su ausencia como antes nos doblegó con su presencia.
El amor no es recíproco. La reciprocidad exige equivalencias.
Si tú das uno yo doy uno, como si el vínculo fuera una balanza que siempre debe cuadrar.
Pero el amor no sucede así. No amamos igual, no damos al mismo tiempo, ni de la misma manera.
Hay días en que uno sostiene con dos y recibe medio. Otros días el otro aparece más y uno apenas puede estar.
Eso no es ausencia de amor. Es lo vivo de un lazo.
Por eso el amor no es recíproco, es mutuo.
Todos los días
te quiero
de las 10 de la mañana
a las 4 de la tarde,
de las 4 de la tarde
a las 8 de la noche,
y de las 8 de la noche
a las 2 de la madrugada.
Después de las 2,
te sueño
y te quiero.