Sueño con un Ecuador donde podamos armarnos y matar sin piedad a todos los extorsionadores, y que desaparezcan de la faz de la tierra los jueces y fiscales amantes y amigos de los enemigos. Me vale madre sus derechos humanos. Aplico las matemáticas: ¿mataste? ¿Extorsionaste? Ya no eres nada, solo un blanco militar o policial.