Sé auténtico. Y disfruta mucho siéndolo. Pero de verdad, no que parezca que lo eres.
Apunta alto si tienes capacidades para llegar alto. Sino apunta enmedio. Te ahorrarás mucha frustración.
Controla el Dunning-Kruger. A los 20 todo es testosterona y muchos calibran mal donde están.
Escoge solo buenas compañeras de vida. Que sean inteligentes. No toleres nunca toxicidad. No seas un pagafantas. Una mujer de verdad no los necesita y mucho menos está interesada en uno.
Trabaja duro si hace falta un tiempo, pero que no sea tu mantra. Trabajo inteligente gana a trabajo duro por mucho.
Ve la vida a largo plazo. Largo plazo no son 3 años. Ni 5. A veces ni 10.
Vive en una casa en la que te daría igual estar encerrado 5 pandemias seguidas sin salir. Esto incluye a la gente que haya en su interior viviendo también.
Come sano pero no te obsesiones.
Haz deporte. Mucho. Pero no te obsesiones.
Sal de fiesta. Sal bien. Conoce gente interesante. Conecta. Mis mejores amigos con los que llevo siendo familia los últimos 20-25 años los conocí de fiesta.
Cuida de los tuyos sin necesidad de pedir nada a cambio.
El amor es la fuerza más potente que te vas a cruzar en tu vida. Ama mucho pero sobretodo ama bien.
Disfruta. Busca una vida en la que solo por despertarte siendo tú te cueste no soltar una carcajada.
Ten hijos si quieres tenerlos. No los tengas si no quieres. Que nadie te haga sentir inferior por no escoger su vida. Recuerda, el primer punto es ser auténtico.
No dejes que alguien mediocre te quiera dar lecciones de vida en temas que no ha conseguido nada.
Júntate con gente inteligente y activa.
Retírate joven. La meta no es acumular dinero en esta vida, sino acumular vida misma. En una cárcel de oro nunca podrá brotar la vida de verdad.
Gasta si te apetece. El dinero de verdad se hace ganando más, no gastando menos. Ningún pobre se hizo millonario ahorrando. Muchos pobres se hicieron millonarios a pesar de gastar mucho.
Está un poco desordenado porque fui soltando así como me venían puntos a la cabeza. El tema da para una colección de libros.
@lovat1942@ramoncaldere2@juansenor_ofc Lo de USA94 fue mi primer trauma futbolístico. Odie a Italia 30 años por ese partido. Entre el gafe y la mentalidad perdedora parecía que nunca ganaríamos nada. Suerte que se le acabó dando la vuelta a la tostada
@JTH159@EstebanNavarroS Por qué no me importa? En el barrio donde yo vivía antes empezaron a haber tiroteos de bandas latinas justo antes de mudarme. Esto no va de unos son mejores que otros, si no de que hay un problema y si no se ataja va a ir a más, no a menos. Y tampoco va de ideologías
@2010MisterChip Yo no lo veo como algo positivo mister, la gracia del mundial es ver partidos a vida o muerte de las mejores selecciones que normalmente no se darían. Para ver partidos de Eurocopa ya tenemos la Eurocopa. Solo mí opinión.
@Borja_Pardo Mi primer mundial como adolescente después de lo mágico que fue del del 94. 4 años de espera que fueron como 40. Y nos hacen ese partido con el equipo que tenían. Y lo de Paraguay fue el remate. No olvidamos
@WinixRun@traumatogeek Eso y que además es inviable hacerte un trayecto sea el que sea pisándole todo el rato. En cuanto hay tráfico tienes que frenar, pierdes toda la incercia y tienes que volver a empezar. Por no hablar de que no solo te estás jugando tu vida, sino la de los demás que no tienen culpa
@WinixRun@traumatogeek Literal esto que dices. Yo el Madrid-Granada me lo sabía de memoria y cuando tenía prisa me lo hacía a 190 si había poca gente (estaba en mis 20 en aquella época). Hasta que me di cuenta que la diferencia con ir a 120-130 eran 20 minutos. No vale la pena nunca
@patowc Si te soy sincero lo empecé a usar casi por casualidad, porque en el curro decidimos todos cambiar a linux y la idea original era ubuntu pero a última hora se cambió usar pop_os. Yo venía de mac y como opción me parecía muy exótica...y hasta hoy 7 años después.
@zugzjuan96 Tienes razón. En periodismo las clases estaban llenas de médicos que buscaban un desafío porque medicina se les había hecho demasiado fácil.
@WinixRun A mi jugar a ese juego me parece más demandante intelectualmente que un día “normal” de trabajo. De hecho dejé de jugar porque terminaba más cansado mentalmente que antes de jugar (bueno, y por tener hijos)