Me gustaria contactar con los padres de este niño para regalarle esta foto. Me ayudais a moverla? El papa León XIV bendice a un niño en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, España, el martes 9 de junio de 2026. Gracias....
30 años en el ostracismo.
No bajaron la cabeza , no se quejaron, no lloraron, ni fueron ofreciéndose y mendigando a ningún lugar .
Escucharon , se adaptaron, se renovaron y trabajaron más que nunca .
Sagrado ❤️🔥 de Jesús, enséñanos a amar como amas.
Enséñanos a perdonar sin medida, a confiar en tu misericordia y a permanecer fieles incluso en las dificultades. Haz de nuestro ❤ un reflejo de ti, manso, humilde y lleno de amor. Amén
Sagrado ❤️🔥 de Jesús, yo confío y espero en ti
Quedar con un amigo de la infancia al que no ves desde hace más 20 años para descubrir, tras 10 minutos de charla, que ahora sois dos desconocidos con un pasado en común
¿Conocés la fascinante historia detrás del "Detente"?
Este pequeño escudo del Sagrado Corazón de Jesús es mucho más que un objeto religioso: esconde una tradición única que cruza siglos, guerras y una concesión papal asombrosa. Existe la creencia popular de que cualquier persona puede bordarlo, dibujarlo o imprimirlo, y que no hace falta hacerlo bendecir por un sacerdote porque "ya viene bendecido de origen". ¿Es tan así?
El origen se remonta al siglo XVII en Francia, con las revelaciones de Santa Margarita María de Alacoque. Jesús le manifestó el deseo de que se hicieran placas o escudos con la imagen de su Corazón para que la gente los llevara puestos o los colocara en sus hogares como un escudo protector. Así, las monjas de su orden empezaron a confeccionarlos en tela, bordándolos con la famosa frase: “¡Detente! El Corazón de Jesús está conmigo”.
Pero el gran hito histórico ocurrió en el siglo XIX, específicamente en el año 1877 con el Papa Pío IX. En un contexto de fuertes conflictos y con Roma bajo asedio, el Papa empezó a recibir una cantidad alucinante de Detentes de tela enviados por soldados y fieles de todo el mundo que buscaban su bendición.
Ante la imposibilidad física de bendecir miles de escudos uno por uno, el 14 de julio de 1877 Pío IX tomó una decisión histórica: dictó una bendición apostólica general y perpetua para todos los "Detentes" que se fabricaran de ahí en adelante. Además, concedió 100 días de indulgencia para todos aquellos que llevaran el emblema y rezaran un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
De este decreto nace la tradición que llegó hasta nuestros días: la bendición del Papa de aquel entonces quedó sellada para la devoción en sí. Por eso se dice que la gracia sigue vigente en cada escudo que se imprima o se borde con fe, convirtiéndose en un verdadero escudo para el alma que atravesó pestes y batallas a lo largo de la historia.
Páter Nóster, Qui es in cáelis, sanctificétur nómen túum. Advéniat régnum túum, fíat volúntas túa, sícut in cáelo et in térra. Pánem nóstrum quotidiánum da nóbis hódie, et dimítte nóbis débita nóstra, sícut et nos dimíttimus debitóribus nóstris. Et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a málo. Amen.
Áve María, grátia pléna, Dóminus técum.
Benedícta tu in muliéribus, et benedíctus frúctus véntris túi, lésus.
Sáncta María, Máter Déi, óra pro nóbis peccatóribus, nunc, et in hóra mórtis nóstræ. Amen
Glória Pátri, et Fílio, et Spirítui Sáncto. Sícut érat in princípio, et nunc, et sémper, et in sáecula sæculórum. Amen.