KENIA OS MERECE RESPETO.
A veces olvidamos que detrás de la artista hay una persona que también se cansa, que necesita descansar y que merece sentirse segura. Respetar a Kenia también es respetar sus límites, su espacio y sus momentos de silencio. 🤍
Ninguna entrevista, ninguna declaración y ninguna nota justifican empujones, agresiones o situaciones que pongan en riesgo la integridad de una persona. Kenia expresó que recibió empujones, un golpe en el cuello y que se sintió expuesta en una situación vulnerable, y sinceramente creemos que eso no debería normalizarse.
Más allá de ser una artista, Kenia es un ser humano. Se cansa, necesita espacio, tiene emociones y también tiene derecho a decidir cuándo está lista para hablar. Si una persona está pidiendo respeto hacia su silencio y su espacio personal, lo mínimo que merece es ser escuchada.