Favor con favor se paga.
La patria milagro de los nunca gobernada por los politiqueros de siempre.
La hija del cacique y cuestionado Efraín Cepeda será la nueva min cultura
@DCepedaTarud@ABDELAESPRIELLA entregándole el gobierno a los políticos de siempre
No me gusta hablar de muertos porque son muertos colombianos que no deberían ser si hubiese paz,
Pero el jefe máximo del los frentes del Cauca que había enfrentado al gobierno y matado a los indígenas y Caucanos en general alias Marlon, segundo de alias Iván Mordisco, ha caído en combate.
Es el golpe más duro a las estructuras armadas de la mafia que hemos dado en el occidente de Colombia.
Por el número de fusiles y personas presas y niños liberados ya la estructura en el Cauca de esta organización ha sido derrotada.
La paz es el camino pero sin ingenuidades. Victoria del ejército de la nación y más seguridad para Colombia.
Colombia puede desconectarse de las economías ilícitas y construir su paz.
En el tracking de Atlas Intel de la campaña de Abelardo de la Espriella, el 5 de junio superaba por 16 puntos a Iván. Hoy 20 de junio le lleva solo 5 puntos.
Eso quiere decir que la calle está empatada!
Vamos que vamos!
La remontada es votando!
Se puede💪🏻
#ColombiaConCepeda
@DianaSaray A mí de verdad me sorprende infinitamente que la gente diga (y crea), que los periodistas han informado con responsabilidad, veracidad, imparcialidad y al margen de intereses políticos o partidistas. No, no lo han sido.
José Obdulio Gaviria se está vengando de Beto Coral porque fue su padre, el capitán Humberto Coral, el honesto oficial de Policia que encontró a su primo hermano Pablo Escobar Gaviria en un tejado de Medellín, donde fue abatido por la @DEAHQ
Mañana miércoles 17 Claudia López adhiere a Iván Cepeda, la izquierda con su talante conciliador y su propuesta de acuerdo nacional, empieza a conquistar el centro ¡Enhorabuena!
¿Embajadas y consulados pasarela?
Hablemos de su hermano, Pedro Agustín Valencia Laserna, Cónsul General de Colombia en Miami durante el gobierno Duque, de Daniela Mejía Hija del exsenador Carlos Felipe Mejía, primera secretaria en la embajada de Colombia ante las Naciones Unidas en Nueva York, de Lina María Ramírez Cortes hermana del exsenador Ciro Ramírez, en la Embajada de Colombia en Argentina.
El pobre no es pobre porque quiere
En Colombia ha hecho carrera una idea bastante absurda según la cual el pobre es pobre porque quiere. Pero resulta que la pobreza no es un problema individual: es un problema colectivo del cual todos somos responsables. Porque si una persona trabaja diez o doce horas diarias y lo que devenga no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas, entonces no es que no quiera salir adelante; es que no hay suficientes empleos dignos y el Estado falló en ofrecerle la preparación adecuada para poder acceder a ellos.
Afortunadamente, ahora la pobreza y angustias del pueblo colombiano están en primer orden. Al punto de que sería un despropósito que persistiera la indiferencia histórica que ha existido alrededor de la desigualdad. Los grandes cambios se producen cuando hay grandes exigencias. Y la justicia social es, a mi modo de ver, la gran conquista de millones de ciudadanos que jamás habían sido tenidos en cuenta.
Quienes están dentro de la burbuja se habían acostumbrado a ver jodidos a los más sobados, a los que no han tenido oportunidades. Como si la cosa no fuera con ellos. Como si la pobreza no los conmoviera. Entonces se desentendieron por tantos años del verdadero problema de este país, que creyeron que era suficiente con pagar impuestos. Pero en eso estaban muy equivocados, porque todos tenemos derecho a progresar.
Así las cosas, ha llegado el momento de aceptar que la entrada del socialismo no significa el fin del capitalismo. Ambos sistemas pueden convivir perfectamente, sin traumatismos, como ocurre en varios países europeos. Es más: son complementarios. Necesitamos un capitalismo productivo que genere empleo y riqueza, y un socialismo distributivo que valore la mano de obra y permita mejores ingresos.
Para que esa comunión que propongo sea posible, todos debemos poner de nuestra parte. Si @IvanCepedaCast gana, debe arropar a los empresarios y confiar en la empresa privada para producir riqueza; y si @PalomaValenciaL se impone, su prioridad debe ser el pueblo y seguir profundizando con generosidad los cambios sociales que están en marcha.
No podemos desaprovechar esta oportunidad de evolucionar políticamente porque el país, tal y como lo conocíamos, no volverá a ser igual. La nación que solo beneficiaba a unos pocos está quedando atrás, para mostrarnos otra muy distinta donde se impulse la productividad y se distribuya con justicia. Depende de nosotros asumir esta transición con concordia o con más violencia, esa misma que ha hecho que llevemos más de cincuenta años matándonos sin salir del atolladero.
¡Son datos y hay que darlos! 😏
Andrés Velasco, presidente de Asofondos, el gremio que agrupa a los fondos privados y uno de los principales opositores al traslado de los ahorros de las y los trabajadores hacia @Colpensiones, decidió pensionarse precisamente en el régimen público.
A juzgar por su decisión, parece que @Colpensiones sí es la mejor opción para pensionarse en Colombia. Andrés, bienvenido al régimen público. Eso sí, te pedimos, si nos estás leyendo, que por favor nos ayudes a que transfieran el ahorro de las y los trabajadores para poder pagarte a ti y a las 25.000 personas que hicieron su traslado mediante la ventana de oportunidad que ofrece nuestra reforma pensional.
Estimado periodista @SebastianNohra de manera enfática afirmo: NO he enviado ningún mensaje a la comisión de acusaciones y NO existe ninguna alianza con ningún congresista en los términos fantasiosos que usted reseña. Mi relación con el congreso es estrictamente institucional en el marco de mis funciones como Ministro del Interior.
Esta publicación es un vil ataque a mi honra y buen nombre y bastaba con un simple verificación de su parte para saber que es MENTIRA. He dado poder a mis abogados para que inicien las acciones legales correspondientes.
Los merecidos
Tengo una preocupación rondando mi cabeza últimamente: que, sin darme cuenta, mis nietos se acostumbren a solventar sus necesidades fácilmente, sin luchar mucho. Tal como les pasa a los merecidos, esos personajes que nunca tienen que llorar para pedir tetero porque siempre hay alguien a su lado para dárselo inmediatamente, lo cual hace que crezcan dentro de una burbuja, como lo escribí hace tres semanas.
No me malinterpreten: hay merecidos que son magníficos seres humanos. El problema de quienes lo han tenido todo desde que nacieron es que pueden llegar a creer que esa abundancia es un derecho inalienable. Por eso les recomendé a mis hijas que pusieran especial atención a esta parte de la educación de mis nietos: que lograran que fueran jóvenes sanos, educados y, lo mas importante, que tuvieran conciencia social; que entiendan las necesidades del otro y no se sientan superiores por su condición económica. Porque en Colombia, desafortunadamente, sobran los merecidos.
Ellas saben muy bien a qué me refiero porque no son así, pues les tocó verme luchar constantemente para salir adelante. Cuando estaban pequeñas me vieron coger bus para movilizarme, notaron mis angustias cuando no tenía para pagarles el colegio o me veía a gatas para cancelar el arriendo, e incluso presenciaron lo desalentador que puede llegar a ser que unos funcionarios lleguen a la casa con una orden para embargar las pertenencias familiares.
No hay nada más duro para un padre que sentir que velar por su familia es una lucha cuesta arriba. Considero que un candidato que no entienda la preocupación de un padre para llevar comida a su casa, que no haya sentido esa zozobra cerca o que no haya desarrollado esa sensibilidad social, jamás podrá dimensionar la gravedad de los problemas sociales de este país.
Por eso creo que el requisito más importante para cualquiera que pretenda llegar a la Casa de Nariño es entender la pobreza, sentir la pobreza. Saber lo que significa para un padre de clase media que le corten los servicios públicos porque no tiene con qué pagar la luz o el agua, o lo que pasa por la mente de un obrero que no tiene con qué hacer mercado porque perdió su trabajo.
En mi opinión, haber sentido esas angustias es primordial para gobernar con justicia social, porque eso otorga autoridad moral para abordar los problemas que tanto aquejan a la clase media, a la clase trabajadora y a los menos favorecidos.
Conozco muchos que tienen más cartones que un tugurio pero que carecen de esa conciencia social. Me parece estar escuchándolos ahora mismo cuando les dije, como alcalde de Cali, que iba a establecer comedores comunitarios para alimentar a la gente que se acostaba todos los días con hambre. Me respondieron que cómo se me ocurría, que eso era asistencialismo. Yo no les hice caso y monté 476 comedores para darles de comer a 57 000 personas diariamente.
De esta anécdota se desprende otro requisito importantísimo para involucrarse en lo público: que hay que preocuparse más por los demás y menos por uno mismo, un rasgo que no abunda entre los merecidos. Y bastantes presidentes merecidos hemos tenido.
Durante años pregonaron que el bloqueo institucional no existía, que era un ejercicio de oposición política, hasta que la tozuda evidencia demostró que se trata de una obstrucción evidente al normal funcionamiento de la democracia
El hijo de Uribe se siente orgulloso de ser sobrino de un Paramilitar y me imagino que también de una prima y una tía narcotraficantes.
Los Uribe quieren que Colombia siga siendo una Narcocracia @tomasuribeEco es un cínico, un descarado